Una singular anomalía en el campo gravitatorio de la tierra fue detectado en el 2007 por la misión GRACE, en colaboración con la NASA y DLR, sobre el océano Atlántico oriental, indicando cambios profundos bajo la superficie, anteriormente era indetectable para los humanos y solo se lograron descubrir gracias a satélites de la misión GRACE.
Detección y descubrimiento de la anomalía gravitatoria

Los satélites de la misión GRACE en colaboración con la NASA y DLR, registraron una enorme anomalía gravitatoria sobre el Atlántico oriental en el 2007. Estas naves orbitales miden variaciones en la distancia que las separa, dependientes de la redistribución de la masa terrestre.
El registro entre 2006 y 2008 reveló un patrón dipolar: una extensa franja con gravedad reducida junto a otra con gravedad aumentada. Este fenómeno, se extendio por 7000 kilómetros, apuntaba a una redistribución profunda de materia y no a simples fluctuaciones superficiales.
Lo enigmático fue que el evento coincidió con una sacudida geomagnética en la misma región, registrada por satélites especializados. Esto reforzó la teoría de un origen interno profundo, posiblemente conectado al núcleo externo líquido del planeta.
Los científicos analizaron distintas hipótesis relacionadas con movilidad de aguas subterráneas y oceánicas. No obstante, el volumen de agua necesario para explicar semejante cambio resultaba físicamente imposible, lo que llevó a descartar procesos superficiales como explicación convincente de esta sorprendente anomalía.
Explicación geofísica y cambio de fase en el manto terrestre
El mineral más abundante del manto, la bridgmanita, parece ser la clave de esta singular anomalía. Bajo condiciones extremas, a 3000 kilómetros de profundidad, puede cambiar su estructura cristalina de perovskita a post-perovskita, alterando drásticamente sus propiedades físicas y densidad.
Ese cambio de fase implicaría una centralización acelerada del material en las profundidades. Al modificar la densidad, la masa se centraliza en la región, y esto produciría variaciones incontables en el campo gravitatorio detectado por los satélites de la misión GRACE.
Las conjeturas también se alinean con la sacudida geomagnética registrada simultáneamente en la misma región, lo que refuerza la idea de que ambos fenómenos están relacionados y provienen de procesos internos profundos asociados con la dinámica del manto y núcleo.
Estudios sísmicos respaldan esta interpretación, ya que identificaron manchas anormales cerca del núcleo de la tierra con propiedades insólitas. La ubicación de una de estas estructuras coincide con el punto del cambio de fase, sugiriendo que ambos eventos tienen un vínculo cercano.
Dinámica de futuras investigaciones y impliaciones sobre la anomalia terrestre
Este descubrimiento sugiere que la Tierra examina redistribuciones repentinas de masa en capas profundas, capaces de rectificar tanto el campo gravitatorio como el magnético. Un acontecimiento de esta magnitud revela un aspecto poco comprendido de la dinámica interna del planeta.
Relacionar estas señales satelitales con estructuras sísmicas anómalas ofrece la oportunidad de comprender mejor cómo la composición y el comportamiento del manto afecta la superficie. La anomalía de 2007 representa una ventana especial hacia fenómenos invisibles pero trascendentales para la geodinámica terrestre.
Quedan abiertas las preguntas de cuán frecuente es este tipo de reasignación y cómo encaja dentro de la gran dinámica interna del planeta. Estos procesos podrían jugar un rol relevante en la evolución de la Tierra y sus demostraciones observables desde la órbita.
La investigación publicada en Geophysical Research Letters confirma que el análisis conjunto de datos satelitales y sísmicos constituye una herramienta clave. Permite acceder a información única sobre la interacción de la masa, la energía y el magnetismo en las profundidades más inaccesibles.
La anomalía gravitatoria de 2007 reveló drásticos procesos internos vinculados a transiciones minerales y dinámicas profundas. Esta evidencia transforma nuestra visión de la Tierra y abre nuevas perspectivas para investigar su evolución desde el núcleo hasta la superficie.
Referencia;
- Geophysical Research Letters/GRACE Detection of Transient Mass Redistributions During a Mineral Phase Transition in the Deep Mantle. Link
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