5 Consejos para Mejorar tu Salud Mental de un Libro de 400 años


¿Alguna vez has sido presa de la melancolía, el desanimo o la tristeza?  Tal vez encuentres la solución a lo que no habías entendido hasta ahora en un escrito de 400 años de antigüedad.

Robert Burton un sacerdote y erudito británico, ha acumulado casi dos mil años de estudio, desde la filosofía griega antigua hasta la medicina del siglo XVII, bajo el seudónimo de Democritus Junior escribió “La anatomía de la melancolía” que fue publicada por primera vez en 1621, donde hace un análisis de las causas y los tratamientos de la depresión clínica.

La anatomía de la melancolía

La enorme y enciclopédica “Anatomía de la Melancolía” explora una variedad de aflicciones mentales, incluida lo que ahora podría llamarse depresión. Burton considera que la melancolía es una “enfermedad innata” en todos nosotros, conocía bien el tema pues él mismo había sido víctima de la “melancolía”: un malestar que se creía que tenia como síntomas el desanimo, la depresión y la inactividad.

La principal causa de la melancolía es el ocio; no hay mejor remedio que la actividad.

—  Robert Burton

El texto se divide en tres secciones. El primero considera la naturaleza, los síntomas y las diversas causas de la melancolía. Estas causas van desde Dios hasta las brujas y los demonios, la pobreza y el encarcelamiento, los padres y el “estudio excesivo”, el “deseo de venganza” o el “uso excesivo de vinos calientes”. La segunda sección trata sobre curas como el ejercicio, la dieta, las purgas, la sangría y las pociones. El tercero se centra en dos tipos particulares: la melancolía amorosa y la melancolía religiosa.

La nueva Anatomía de la Melancolía

Amy Liptrot, periodista y autora escocesa ha investigado profundamente el grandioso texto de Robert Burton de 400 años de antigüedad para descubrir todo lo que este escrito atesora en sus paginas.

Liptrot recalca los siguientes cinco mecanismos que fueron usados en la década de 1620 y cree que su utilidad e importancia no ha variado a través del tiempo:

1. Monitorea tu estado emocional e identifica patrones

Burton llego a la conclusión que la melancolía era “un trastorno hereditario” y buscó patrones de enfermedad mental entre las familias y generaciones. Puede que su teoría no haya sido tan descabellada, ya que en la actualidad se ha descubierto que la depresión tiene un componente tanto genético como ambiental.

“Cuando uno de los padres tiene una depresión severa me gusta ver que haya un servicio donde el menor y su familia más extensa estén involucrados en el mismo tratamiento y que tengan la oportunidad de recibir cuidado”, menciona la doctora Frances Rice, quien trabaja con familias sobre desórdenes depresivos.

Pero no son sólo los patrones genéticos los que son útiles para predecir la enfermedad mental,  también podemos estudiar los patrones de nuestro comportamiento. Hoy día, esta perspicacia se puede ver como una herramienta vital en el manejo de la enfermedad mental; si podemos notar los cambios en nuestros estados de ánimo y comportamientos, podemos empezar a manejar los factores externos  que los estimulan.

2. Los beneficios del agua fría

El beneficio de bañarse al aire libre “en ríos frescos y agua fría” fue una de las teorías que incluyó, ya que era lo que se recomendaba para cualquiera que quisiera tener una larga vida y probablemente esta teoría sea bastante cierta.

“A medida que te acostumbras al estrés del agua fría y puedes lidiar mejor con eso a nivel psicológico y celular, a la vez está reduciendo la respuesta inflamatoria de otros estreses que que son las bases de cosas como la depresión”

Explica el doctor Mike Tipton, director de investigación del Laboratorio de Ambientes Extremos de la Universidad de Portsmouth, Reino Unido.

3. Acércate a la naturaleza

Para Burton el contacto con la naturaleza era esencial, para aliviar los síntomas de la melancolía.

El profesor Simon Hiscock, director del Jardín Botánico de Oxford, Reino Unido, dice que las plantas como la borraja ha sido utilizadas en el tratamiento de la melancolía, ansiedad y depresión desde tiempos antiguos, no sólo se suponía que esta modesta hierba daba alegría, se dice que era disuelta en el vino de los soldados romanos para darles valor durante la batalla.

Burton señaló que los efectos “regocijantes” de la naturaleza no se limitan a las plantas comestibles. También defendió enérgicamente los efectos estimulantes de la jardinería, la labranza y el arado en el cuerpo.

El jardinero y presentador británico Monty Don, que ha lidiado personalmente con una depresión severa, describe la “poderosa medicina” que surge del contacto físico con las plantas, tocar el suelo y sentir los arbustos que ha plantado.

“Encuentro que el mejor ejercicio se logra en combinación con algún tipo de función”, un paseo con el perro, por ejemplo, ofrece movimiento, significado y una conexión con la naturaleza.

4. Un problema compartido es un problema reducido

La introspección y el aislamiento son síntomas comunes de la depresión. Aunque eso no hace sentir mejor al paciente, la socialización puede parecer algo casi imposible de hacer.

La doctora Rice, sugiere planificar actividades divertidas como parte del tratamiento que motive a los pacientes a realizar las actividades que les aumenten la posibilidad de beneficio, a pesar de que se sientan dispuestos a hacer lo opuesto.

En la medicina convencional frente a estos síntomas de depresión seguramente te recetaran  fármacos antidepresivos. Pero por lo contrario, ¿sabías que en países como Dinamarca, Canadá y Reino Unido lo médicos ahora prescriben “recetas sociales”, como cursos de arte, visitas a museos o caminatas en grupo?

Finalmente Burton, también tenía razón en este punto cuando recomendaba a “usar amigos… cuyas bromas y alegría te puedan contentar”.

“Lo mejor manera de lograr alivio es contarle nuestra miseria a algún amigo, no tenerla ahogada dentro de nuestro pecho”, declaró Burton hace 400 años.

5. Equilibrio entre el trabajo y la vida

Su teoría era que pasar demasiado tiempo leyendo y escribiendo encorvado significaba no prestar suficiente atención a otras actividades positivas para la salud mental, como el ejercicio, el sueño y la socialización.

Aquí es donde entra el equilibrio: cuando estamos mentalmente ocupados y emocionados, el aprendizaje es una distracción bienvenida, un enfoque positivo con determinación.

Sin embargo, si estudiamos sin descanso nos volveremos sedentarios y solitarios, abandonando otras actividades que promuevan una mente saludable.

Las palabras de Burton pueden tener siglos de antigüedad pero su recopilación de teorías sobre las causas, síntomas y tratamientos de la melancolía demuestran que siguen estando vigentes en la actualidad,  por lo que podemos considerar  sus consejos para manejar de manera mas saludable nuestros momentos de melancolía.

 


Fuente 1

Fuente 2

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