Un equipo de científicos en China identificó un virus transmitido por garrapatas hasta ahora desconocido, denominado Asian longhorned tick nairovirus (ALTNV). El hallazgo podría explicar algunos casos de fiebre que hasta ahora no tenían una causa identificable y vuelve a poner el foco sobre las enfermedades transmitidas por vectores.
Un virus desconocido detrás de casos que desconcertaban a los médicos

El descubrimiento de ALTNV surgió mientras investigadores analizaban a pacientes con síntomas compatibles con el síndrome de fiebre grave con trombocitopenia (SFTS), una enfermedad transmitida por garrapatas causada habitualmente por el Dabie bandavirus (DBV). El problema era que más del 30% de los pacientes con manifestaciones clínicas de SFTS daban negativo para este virus, lo que sugería que otros patógenos podían estar detrás de algunos de esos cuadros.
Para investigar esta incógnita, los científicos analizaron muestras obtenidas mediante vigilancia hospitalaria de pacientes con fiebre y antecedentes de exposición a garrapatas. Mediante secuenciación metatranscriptómica y aislamiento viral lograron identificar un nuevo orthonairovirus, al que denominaron Asian longhorned tick nairovirus.
Los análisis genéticos demostraron que ALTNV es suficientemente diferente de otros miembros conocidos del género Orthonairovirus. Posteriormente, los investigadores consiguieron detectar su replicación en cultivos celulares y observar partículas con características compatibles con este grupo viral.
El virus fue identificado en pacientes que habían dado negativo para DBV, proporcionando una posible explicación para una parte de las infecciones que anteriormente permanecían sin diagnóstico específico. Los resultados fueron publicados en septiembre de 2026 en The New England Journal of Medicine.
¿Qué síntomas provoca y por qué preocupa la garrapata asiática?
Los pacientes infectados con ALTNV presentaron principalmente un cuadro similar al de una infección gripal, acompañado de fiebre, cansancio intenso y síntomas gastrointestinales. Los análisis también mostraron alteraciones importantes, entre ellas una reducción del número de plaquetas y señales compatibles con lesión o inflamación de las células hepáticas.
La investigación encontró ALTNV en alrededor del 10% de los pacientes estudiados que formaban parte de esta investigación, lo que ayudó a establecer su relación con los cuadros febriles analizados. Sin embargo, es importante no interpretar este porcentaje como una tasa de infección de la población general: se trata de un grupo específico de pacientes sometidos a vigilancia por enfermedades transmitidas por garrapatas.
Otro aspecto relevante es la relación del virus con Haemaphysalis longicornis, conocida como garrapata asiática de cuernos largos. Los investigadores encontraron ARN de ALTNV en ejemplares de esta especie, reforzando la hipótesis de que actúa como vector del virus.
La especie de garrapata también ha llamado la atención fuera de Asia. En Estados Unidos ya se encuentra establecida en numerosos estados, y el Departamento de Agricultura estadounidense ha confirmado su presencia en 21 estados y Washington D. C.
No obstante, esto no significa que ALTNV se haya propagado a Estados Unidos. Hasta ahora no se han comunicado casos humanos del virus allí. La importancia de la distribución de la garrapata radica en que demuestra cómo un vector capaz de transmitir diferentes patógenos puede establecerse fuera de su área de origen.
El hallazgo, por tanto, representa principalmente/A Zoonotic Orthonairovirus from Febrile Patients in Chinauna advertencia para la vigilancia epidemiológica. Identificar nuevos virus antes de que pasen desapercibidos puede ayudar a mejorar los diagnósticos y a comprender mejor las enfermedades que aparecen después de una picadura de garrapata.
El descubrimiento de ALTNV demuestra que todavía existen infecciones transmitidas por garrapatas que pueden pasar inadvertidas con los métodos diagnósticos habituales. Aunque no existen evidencias de una propagación internacional del virus, su identificación refuerza la necesidad de mejorar la vigilancia y detección de nuevos patógenos.
Referencia:
- New England Journal of Medicine/A Zoonotic Orthonairovirus from Febrile Patients in China. Link
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