Aunque nadie puede confirmar qué ocurre después de la muerte, la medicina conoce con bastante detalle los cambios físicos que experimenta el cuerpo durante el proceso de morir. La médica especialista en cuidados paliativos Kathryn Mannix explica cuáles son las etapas finales y cómo suelen desarrollarse en la mayoría de las personas.
El proceso de morir suele ser gradual y el cuerpo comienza a reducir lentamente sus funciones

Según la doctora Kathryn Mannix, especialista en medicina paliativa, morir es un proceso biológico comparable al nacimiento: ocurre por etapas y su duración puede variar considerablemente entre una persona y otra.
A medida que se acerca el final de la vida, es habitual que disminuyan el apetito y la sensación de sed. Esto forma parte del proceso natural del organismo y no suele representar sufrimiento para el paciente. También aparece un cansancio cada vez más intenso que hace que la persona permanezca dormida durante períodos más prolongados.
Con el tiempo, esos períodos de sueño evolucionan hacia estados de inconsciencia cada vez más profundos. Los especialistas señalan que esta pérdida progresiva de la conciencia generalmente forma parte del propio proceso de morir y no suele deberse a los medicamentos administrados para aliviar síntomas, los cuales pueden adaptarse mediante parches, infusiones continuas u otras vías cuando el paciente ya no puede tragar.
Durante esta etapa también disminuyen la fuerza del corazón y la presión arterial. Como consecuencia, la piel se enfría, las extremidades adquieren un tono más oscuro y los órganos comienzan a funcionar con menor intensidad.
Los científicos aún desconocen qué experimenta exactamente la conciencia durante la muerte

En las fases finales, la respiración cambia de manera característica. Puede alternar entre respiraciones profundas y superficiales, con pausas cada vez más prolongadas, hasta que finalmente cesa. Minutos después, el corazón deja de latir por falta de oxígeno.
La doctora Mannix explica que algunas personas presentan episodios de inquietud o confusión antes de perder completamente la conciencia, mientras que otras simplemente permanecen tranquilas durante todo el proceso. También señala que una respiración ruidosa causada por saliva acumulada suele ser frecuente y no necesariamente indica que la persona esté sufriendo.
Respecto a la experiencia consciente de la muerte, la evidencia científica sigue siendo limitada. Algunas investigaciones han encontrado que el cerebro puede mantener cierta actividad eléctrica e incluso responder a sonidos poco antes del fallecimiento. Otros estudios han observado aumentos transitorios de ondas gamma tras el paro cardíaco, un hallazgo que algunos investigadores estudian como posible explicación de ciertas experiencias cercanas a la muerte. Sin embargo, actualmente no existe evidencia científica que confirme qué siente una persona durante esos últimos instantes ni qué ocurre con la conciencia después de la muerte.
Los especialistas en cuidados paliativos destacan que comprender estas etapas ayuda a familiares y cuidadores a reconocer que la mayoría de estos cambios forman parte del proceso natural de morir y no necesariamente reflejan dolor o sufrimiento.
La medicina conoce cada vez mejor los cambios físicos que acompañan al final de la vida, aunque muchas preguntas sobre la conciencia permanecen sin respuesta. Comprender este proceso permite ofrecer mejores cuidados paliativos y afrontar los últimos momentos con mayor información, tranquilidad y respeto hacia el paciente.
Referencia:
- BBC Science Focus/What does dying feel like? A doctor explains what we know. Link
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