Las luces LED han transformado la iluminación gracias a su eficiencia energética, pero algunos investigadores cuestionan sus posibles efectos biológicos. El neurocientífico Glen Jeffery sostiene que determinados espectros artificiales podrían afectar las mitocondrias y otros procesos celulares. Sin embargo, varias de estas afirmaciones todavía requieren mayor evidencia científica en seres humanos.
La luz roja y las mitocondrias

Las mitocondrias son estructuras celulares encargadas de producir gran parte de la energía que necesita nuestro organismo. Investigaciones sobre fotobiomodulación han estudiado cómo determinadas longitudes de onda, especialmente la luz roja y el infrarrojo cercano, pueden interactuar con procesos relacionados con la función mitocondrial.
El neurocientífico Glen Jeffery, investigador de University College London, ha dedicado parte de su trabajo a estudiar estas interacciones. Sus investigaciones experimentales sugieren que ciertas longitudes de onda podrían modificar la actividad de las mitocondrias, mientras que otras fuentes luminosas podrían producir efectos diferentes.
Según Jeffery, la iluminación moderna puede representar un problema porque muchas fuentes LED tienen espectros diferentes de los de la luz solar natural. El investigador sostiene que la exposición insuficiente a determinadas longitudes de onda, combinada con una exposición elevada a otras, podría afectar procesos relacionados con la producción de energía celular.
Sin embargo, esto no significa que todas las bombillas LED sean perjudiciales. Existen numerosos tipos de LED, con diferentes intensidades, temperaturas de color y composiciones espectrales. Además, muchos de los resultados utilizados para respaldar estas hipótesis proceden de experimentos celulares o animales.
La investigación resulta interesante porque plantea que la iluminación podría tener efectos biológicos que van más allá de permitirnos ver. También refuerza el interés científico por estudiar cómo la luz interactúa con los sistemas celulares y metabólicos.
¿Existe realmente una crisis sanitaria?

Una de las afirmaciones más llamativas de Jeffery es que la exposición prolongada a determinados tipos de iluminación LED podría representar un problema de salud pública comparable al asbesto. Sin embargo, esta comparación no representa actualmente un consenso científico.
El asbesto cuenta con una extensa evidencia epidemiológica que demuestra su relación con enfermedades graves, incluido el mesotelioma y el cáncer de pulmón. En cambio, todavía no existe evidencia equivalente que demuestre que las bombillas LED convencionales provoquen daños sistémicos comparables en seres humanos.
Esto es especialmente importante porque algunos titulares pueden convertir resultados experimentales en afirmaciones mucho más contundentes de lo que realmente permiten los estudios. La hipótesis de que determinadas longitudes de onda influyen sobre las mitocondrias continúa siendo investigada y no demuestra que utilizar iluminación LED provoque enfermedades metabólicas, pérdida de visión o alteraciones permanentes de la salud.
Lo que sí está bien establecido es que la luz artificial nocturna puede afectar los ritmos circadianos, especialmente cuando es intensa y contiene una proporción elevada de luz de onda corta. Por eso, reducir la exposición a luz intensa antes de dormir y mantener una exposición adecuada a la luz natural durante el día puede favorecer una mejor sincronización del reloj biológico.
La investigación sobre luz roja e infrarroja también continúa creciendo, pero sus posibles aplicaciones terapéuticas necesitan estudios clínicos adicionales.
La hipótesis sobre las LED y las mitocondrias es científicamente interesante, pero todavía no justifica compararlas con el asbesto. Existen evidencias sobre los efectos circadianos de la luz nocturna y resultados experimentales sobre fotobiomodulación, pero los posibles efectos sistémicos requieren investigaciones clínicas más amplias en humanos.
Referencia:
- Scientific Report/LED lighting (350-650nm) undermines human visual performance unless supplemented by wider spectra (400-1500nm+) like daylight. Link
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