por primera vez a nivel mundial, un bebé recibe trasplante de corazón y timo del mismo donante

Un bebé recibe el primer trasplante de corazón y timo, proceso que podría eliminar la necesidad de una peligrosa medicación de por vida.

Cuando Kaitlyn Sinnamon tenía 20 semanas de gestación y esperaba su segundo hijo, los médicos le comunicaron que su bebé nacería con un defecto cardíaco que requeriría cirugía al principio de su vida.
El bebé Easton nació en el Hospital de la Universidad de Duke con una cardiopatía de ventrículo único, lo cual significaba que su corazón solo tenía 1 ventrículo, en lugar de 2, para bombear la sangre al resto del cuerpo.

Ivy Sinnamon sostiene a su hermano, Easton, quien necesitó un trasplante de corazón debido a la enfermedad congénita.

Después de llevar a cabo 2 operaciones de corazón en las que no se pudo corregir la válvula cardíaca con fugas relacionada con su cardiopatía congénita, el grupo quirúrgico tuvo claro que Easton necesitaría un corazón nuevo. Sin embargo el trasplante requeriría que Easton tomara medicamentos inmunosupresores durante el resto de su vida, esto con el fin de que su cuerpo no rechazara el nuevo órgano.

El consumo de estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de cáncer y ser tóxicos para los riñones, además de hacer que los pacientes sean más susceptibles a infecciones graves.

Easton Sinnamon cuatro días después de la operación de trasplante.

A pesar de lo anterior, los médicos se encontraron con otro problema mientras Easton se encontraba a la espera del trasplante de corazón. Tras sufrir Infecciones de forma repetida, las pruebas posteriores revelaron que además tenía una deficiencia en un tipo específico de célula del sistema inmunitario llamada célula T. Las células T maduran en el timo, un órgano situado delante del corazón.

La función inmune deficiente de Easton significaba que su cuerpo no producía naturalmente células T, las cuales también suelen ser responsables de que el cuerpo rechace y ataque un órgano trasplantado cuando no lo reconoce.

El Dr. Joseph Turek, jefe de cirugía cardíaca pediátrica de la Universidad de Duke y miembro del equipo quirúrgico de Easton, en una conferencia de prensa el lunes, dijo:
“Fue una casualidad que Easton necesitara un trasplante de corazón y que, además, tuviera una función inmunológica muy pobre.
Ya que esto hizo que Easton fuera candidato a una novedosa cirugía para recibir tanto un nuevo corazón como un timo procesado del mismo donante. Esta combinación de procedimientos nunca se había realizado en un ser humano”.

Cuando las opciones convencionales se agotaron, Turek hablo con los padres del menor.
Kaitlyn Sinnamon narra al respecto:
“Creo que una de las cosas que más se nos quedó grabada es que nos dijo: ‘Quiero devolverles a su hijo, y la única forma de hacerlo es mediante un trasplante.
Si funciona, no solo ayudará a Easton, sino que también ayudará a millones de personas. Y además, logramos marcar una gran diferencia. Y si no funciona, al menos lo intentamos”.

A decir de Turek, la Universidad de Duke es el único lugar del hemisferio occidental que realiza trasplantes de timo cultivados, método en el que las células del timo del donante se incuban y crecen en un laboratorio antes de ser implantadas en el receptor.

En un sistema inmunológico sano, las células inmunitarias inmaduras entran en el timo, área donde aprenden a identificar lo que es “propio” y lo que es extraño. A través del proceso de cultivo del timo se elimina cualquier célula inmunitaria madura del donante, dejando un andamiaje de timo para que el receptor desarrolle sus propias células inmunitarias.

Turek agrega:
“La idea de que el timo crezca en el mismo entorno que el nuevo órgano trasplantado es lo que le permite reconocerlo como ‘propio’. Si solo se utilizara el timo y no se cultivara, habría células que lo empezarían a rechazar”.
La inmunodeficiencia del pequeño Easton indicaba que podría desarrollar un aspecto de su sistema inmunitario, las células T, al tiempo que su cuerpo se acostumbraba a su nuevo corazón. Este doble trasplante del mismo donante podría incluso propiciar qu se eliminara la necesidad de una peligrosa medicación inmunosupresora durante el resto de su vida.

Con 6 meses de edad, Easton recibió el trasplante de corazón y comenzó a tomar la medicación inmunosupresora. 2 semanas más tarde, después de que las células del timo del donante completaron su proceso de cultivo, también se le implantó el timo.

Su madre menciona:
“Es agridulce estar emocionado por que tu hijo reciba un trasplante, porque puedes traerlo a casa, pero otra persona está perdiendo el suyo”.

6 meses después del trasplante, las pruebas arrojaron resultados mostrando que el nuevo timo de Easton estaba desarrollando adecuadamente las células T y que su cuerpo no había rechazado su nuevo corazón.
El equipo de médicos de Easton señala que los resultados son prometedores, y esperan  retirarle la medicación inmunosupresora en 1 año si las pruebas confirman que sus células T reconocen su corazón trasplantado como propio.

Turek acota:
“La idea de poder recibir un trasplante y no tener que tomar estos medicamentos es realmente un punto de inflexión para los pacientes con órganos trasplantados. El éxito de este procedimiento podría significar que el corazón trasplantado pueda vivir más tiempo”.

Un miembro del equipo de trasplantes de Duke sostiene el tejido del timo del donante.

Actualmente, los corazones trasplantados suelen sobrevivir solo entre 10 y 15 años debido a pequeños episodios de rechazo en los años posteriores a la intervención. Estos episodios pueden tratarse aumentando la dosis de medicación inmunosupresora, pero con el tiempo pueden arruinar la integridad del corazón.
Es precisamente una de las razones por la que se vuelve primordial el crear un sistema inmunitario tolerante al trasplante de corazón para lograr aumentar la durabilidad de ese corazón.

La doctora Reshma Biniwale, profesora asociada de cirugía cardíaca y directora de trasplantes cardíacos pediátricos de la UCLA, comenta:
“endría muchas dudas a la hora de decir que el niño estará completamente libre de toda supresión inmunológica, porque esta técnica solo se ocupa de las células T, de las células tímicas. La inmunidad también está mediada por los anticuerpos de las células humorales, que requieren un mecanismo de supresión inmunológica completamente diferente.
Esto puede ser una gran solución a corto plazo, pero no proporciona una solución de por vida”.

Turek señala que ‘todavía no está claro si este procedimiento sería viable en un paciente adulto, debido a que el timo se encoge a medida que la gente envejece y la médula ósea pasa a ser responsable de fabricar células T’.
Y agrega:
“Esa es una de las cosas que estamos estudiando en el laboratorio, así como averiguar cuál es la edad adecuada de los donantes. Creemos que probablemente se encuentre en algún punto de la edad adulta temprana en el que todavía se disponga de un timo viable para el trasplante”.

El investigador menciona:
“Recientemente murió un hombre que fue el primero en recibir un trasplante de corazón de cerdo modificado genéticamente, 2 meses después de su intervención, un trasplante de timo cultivado podría eliminar la necesidad de altas dosis de la medicación inmunosupresora que el hombre necesitaba”.

Turek considera que esto abre la puerta al futuro de la medicina de trasplantes. El siguiente paso es probar si este procedimiento podría tener éxito en alguien con un sistema inmunitario sano que necesite un trasplante de órganos.

“Creo que si eso sucede, ésta será la forma en que se realicen la mayoría de los trasplantes en el futuro, y eso será para todos los órganos”, concluye.

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