La Tierra continúa iluminándose año tras año debido a la expansión urbana y la actividad humana. Sin embargo, una nueva investigación descubrió que este proceso ya no sigue una trayectoria uniforme. La pandemia, conflictos internacionales, regulaciones energéticas y cambios económicos han provocado que algunas regiones brillen más mientras otras se oscurecen.
Un análisis de más de un millón de imágenes revela que la Tierra está en un constante cambio

Un grupo de investigadores financiados por la NASA y liderados por científicos de la Universidad de Connecticut analizó más de 1,1 millones de imágenes satelitales obtenidas durante un período de nueve años. El estudio encontró que la iluminación artificial nocturna del planeta aumentó un 16 % entre 2014 y 2022.
Los investigadores utilizaron imágenes captadas por el sistema de observación satelital conocido como Conjunto de Radiómetros de Imágenes Infrarrojas Visibles (VIIRS), registradas diariamente alrededor de la 1:30 de la madrugada. Para mejorar la precisión de los resultados, el equipo eliminó interferencias provocadas por nubes, luz lunar y otros efectos atmosféricos.
Los científicos observaron un fenómeno más complejo de lo esperado. Aunque el brillo global aumentó aproximadamente un 34 % en radiancia total, algunas regiones comenzaron a oscurecerse significativamente, compensando parcialmente ese incremento.
El investigador Zhe Zhu, director del Laboratorio Global de Teledetección Ambiental de la Universidad de Connecticut, describió el comportamiento del planeta como algo dinámico y cambiante.
Según explicó, el planeta ya no sigue una tendencia lineal de crecimiento o disminución de iluminación. En cambio, las imágenes muestran una especie de pulso o latido donde distintas zonas del mundo cambian constantemente entre fases de iluminación y atenuación.
Los investigadores compararon la experiencia con observar el corazón del planeta latiendo mediante imágenes nocturnas tomadas desde el espacio.
Pandemia, guerras y cambios económicos alteraron el brillo nocturno mundial

Los resultados también mostraron que diferentes acontecimientos globales dejaron señales visibles desde el espacio.
Durante los primeros años de la década, la pandemia de COVID-19 redujo la actividad industrial, el turismo y la movilidad humana, provocando disminuciones temporales de iluminación en numerosas regiones.
Europa presentó uno de los cambios más llamativos. Francia experimentó una reducción cercana al 33 % de la iluminación nocturna, mientras Reino Unido y Países Bajos registraron disminuciones del 22 % y 21 % respectivamente. Los investigadores relacionaron estos cambios con regulaciones energéticas, mejoras en eficiencia mediante tecnología LED y medidas de conservación energética.
Además, la crisis energética derivada del conflicto entre Rusia y Ucrania produjo un oscurecimiento adicional en varias zonas europeas durante 2022.
Fuera de Europa también aparecieron patrones particulares. Venezuela perdió más del 26 % de su iluminación nocturna, un fenómeno vinculado a dificultades económicas prolongadas.
Por otro lado, regiones de Asia continuaron aumentando su brillo debido al desarrollo urbano acelerado. China y el norte de India mostraron incrementos asociados con expansión de ciudades e infraestructura.
En Estados Unidos, las ciudades de la costa oeste se hicieron más brillantes debido al crecimiento poblacional, mientras varias zonas del este mostraron reducciones vinculadas a cambios económicos y una adopción más amplia de tecnologías energéticamente eficientes.
Las imágenes también permitieron detectar ciclos intensos de quema de gas en regiones petroleras estadounidenses como la Cuenca del Pérmico en Texas y la Formación Bakken en Dakota del Norte.
Más que un simple aumento de iluminación, el estudio revela un planeta que responde constantemente a cambios sociales, económicos y ambientales. La Tierra ya no solo brilla más; ahora muestra patrones complejos que reflejan cómo las actividades humanas, las crisis y las decisiones energéticas transforman el paisaje nocturno global casi en tiempo real.
Referencia:
- Nature/Satellite imagery reveals increasing volatility in human night-time activity. Link
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