Por primera vez pacientes humanos reciben transfusión de células sanguíneas cultivadas en laboratorio

Por primera vez en la historia, los pacientes humanos han recibido transfusiones de células sanguíneas que se cultivaron a partir de células madre en un laboratorio. Actualmente se está realizando un ensayo clínico que investiga la seguridad del procedimiento, que podría revolucionar las transfusiones de sangre.

Las donaciones de sangre pueden salvar vidas, especialmente para personas con trastornos como la anemia de células falciformes. Pero la demanda supera con creces la oferta, y hacer coincidir los tipos de sangre es una molestia adicional que a menudo hace que los pacientes se pierdan incluso cuando la sangre donada se desperdicia.

Una alternativa atractiva sería la producción a gran escala de glóbulos rojos en laboratorios, que pueden ajustarse para tener el tipo de sangre que se necesite. Los científicos han estado trabajando para lograr este objetivo durante décadas, y ahora se ha logrado un hito importante con la primera transfusión de sangre cultivada en laboratorio a pacientes humanos.

La técnica aún comienza con la sangre de un donante, pero en este caso no son los glóbulos rojos lo que buscan los científicos, sino las células madre de la sangre . Estos se aíslan y se colocan en una solución nutritiva durante 18 a 21 días, alentándolos a multiplicarse y convertirse en células sanguíneas más maduras. Luego, estos se purifican y almacenan aún más, listos para la transfusión.

El nuevo ensayo clínico, llamado RESTORE, está diseñado para probar la seguridad de las transfusiones de estas células sanguíneas fabricadas, así como su duración en el cuerpo. Los glóbulos rojos normalmente tienen una vida útil de alrededor de 120 días, pero la sangre donada convencionalmente contiene una muestra aleatoria de células de diferentes edades. La sangre cultivada en laboratorio, por otro lado, se hace “fresca”, por lo que debería durar hasta 120 días de manera confiable.

El ensayo RESTORE involucrará al menos a 10 participantes que recibirán “mini” transfusiones de sangre, que contienen solo de 5 a 10 ml (una o dos cucharaditas) de glóbulos rojos. Cada uno de ellos recibirá dos de estas minitransfusiones, con cuatro meses de diferencia: una serán células sanguíneas cultivadas en laboratorio y la otra sangre donada estándar. Luego serán monitoreados por cualquier efecto secundario, y específicamente para verificar si la sangre cultivada en el laboratorio dura más, como se esperaba.

Hasta ahora, dos participantes han recibido transfusiones de células sanguíneas cultivadas en laboratorio como parte del ensayo, y los científicos informan que no han mostrado efectos secundarios adversos.

Con un mayor desarrollo, las células sanguíneas cultivadas en laboratorio podrían ofrecer algunas ventajas sobre la donación de sangre convencional. Para las personas con afecciones que requieren transfusiones de sangre periódicas, la vida útil más larga de las células debería ayudar a que los intervalos entre las transfusiones sean más prolongados. Y podría reducir la necesidad de hacer coincidir los tipos de sangre entre donantes y receptores, aliviando potencialmente la escasez a largo plazo.

Si bien este es un hito importante hacia ese objetivo, aún queda mucho trabajo por hacer antes de que las transfusiones de sangre se cultiven en el laboratorio con regularidad. Mientras tanto, los donantes de sangre siguen siendo muy solicitados.

El profesor Ash Toye de la Universidad de Bristol describe el ensayo clínico en el siguiente video.

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