Este es un gran paso para la fusión nuclear y alcanzar la sustentabilidad energética.

Al fin, después de más de 10 años de arduo trabajo de diseño y fabricación, se logró crear el imán más poderoso del mundo.

Pero este no es cualquier imán, no es que se haya creado solamente para romper récords o algo así, esto será parte de los avances más importantes de nuestros tiempos, pues es lo que podría dar paso a conseguir la era energética que tanto hemos intentado conseguir, energía barata, limpia, fácil de conseguir y prácticamente ilimitada.

 

Es como tener un sol en la tierra.

ITER busca replicar la forma en la que las estrellas crean su propia energía, un trabajo colosal y muy ambicioso, pero sus resultados valen la pena, pues estaríamos hablando de la forma ideal de conseguir energía, ya que con lo que sería aproximadamente una batería de celular, se podría abastecer el consumo eléctrico de una persona por 30 años.

La idea es buscar la fusión nuclear y unir dos átomos de hidrógeno (aunque técnicamente sería deuterio y tritio, por la conveniencia de su reacción) para que esta libere una gran cantidad de energía y poderla aprovechar.

Para esto se necesitarían de imanes muy poderosos, y al decir “muy poderosos” no es en solamente más de lo normal, es mucho más que eso, pues lo que estaría haciendo sería simular la gravedad de una estrella, por eso es que no es cualquier cosa.

Pongámoslo en perspectiva: si nuestra estrella; el sol, nos puede aportar tanta energía simplemente con sus rayos que llegan desde tan lejos y la podemos capturar con paneles solares, ahora imaginemos tener nuestra propia estrella en el planeta generando energía para nosotros.

 

El imán más poderoso.

La energía creada por fusión nuclear es libre de carbono, segura, económica y prácticamente ilimitada.

Este gran imán ya está listo para ser enviado al primer módulo del solenoide central, su fuerza magnética es tan fuerte que puede levantar un portaaviones de 2 metros en el aire.

En su núcleo puede alcanzar la fuerza de campo magnético de 13 Teslas, que es aproximadamente 280.000 veces más fuerte que el campo magnético de la tierra.

Las estructuras de soporte tendrán que ser capaces de soportar las fuerzas parecidas a lo doble de la fuerza de empuje de despegue de un transbordador espacial.

ITER es construido en el sur de Francia y es una colaboración de 35 países como la Unión Europea, India, Japón, China, Rusia, Estados unidos y corea del sur.

La mayor parte de la financiación es gracias a aportaciones voluntarias de la iniciativa privada.

«El proyecto ITER es la colaboración científica más compleja de la historia», afirma Bernard Bigot, director general de la Organización ITER.

FUENTE

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