Extraen ADN de un Cráneo de Oso de 32,000 años

ADN extraído de un cráneo de oso de 32,500 años insinúa que los osos pardos de la edad de hielo migraron a la isla más grande de Japón viviendo cerca de la actual ciudad de Tokio antes de desaparecer.

Actualmente los únicos osos pardos de Japón habitan en la isla Hokkaido. La evidencia sugiere que los antepasados ​​de estos osos emigraron posiblemente mediante un puente terrestre que conectaba las actuales islas en varios puntos del Pleistoceno, un período de tiempo que duró desde 2,6 millones hasta hace unos 11,700 años.

La investigación publicada señala que los fósiles de osos pardos datan de entre 340,000 y 20,000 años, descubiertos en varios lugares de la isla Honshu. Los fósiles plantean cómo y cuándo llegaron por primera vez a la isla y por desgracia se cuenta con poca evidencia sobre una posible migración.

Espécimen excavado en cueva al noroeste de Tokio, contiene el cráneo de oso completo y piezas densas de los huesos que rodean el oído interno. 

La estructura de los petrosos ayuda a proteger el ADN antiguo de la degradación, según un informe de 2015 en la revista PLOS One. Los investigadores recogieron una pequeña cantidad de aceite en polvo del cráneo del oso pardo y lo llevaron al laboratorio para analizarlo.

Las muestras datan de entre 32,700 y 32,200 años según determinó el equipo. Comparando las secuencias genéticas recuperadas de los petrosos con 95 genomas casi completos de otros osos pardos, incluidos todos los disponibles de los linajes cercanos.

Resultado

Concluyeron que el oso pertenecía a un “linaje previamente desconocido” separándose del linaje hermano, hace unos 160,000 años. Los autores piensan que los osos cruzaron el estrecho de Tsugaru, que después separo las islas.

La evidencia fósil sugiere que otros mamíferos grandes como los elefantes de Naumann y el ciervo gigante, cruzaron las islas hace unos 140,000 años, durante un período glaciar cuando el mar los niveles eran bajos. Los osos pardos pueden haber aprovechado las mismas aguas poco profundas para llegar a la isla Honshu, sugirieron los autores.

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