Cinco datos fascinantes sobre el océano

El Día Mundial de los Océanos se celebró en todo el mundo el 8 de junio, creando conciencia sobre la importancia de los océanos.

Desde proporcionar alimentos hasta actuar como un almacén vital de carbono, el océano juega un papel vital en todo, desde la economía mundial hasta la lucha contra el cambio climático.

Pero está bajo la amenaza de los humanos, con industrias como la pesca y el transporte marítimo que provocan una grave contaminación y devastación de la vida marina.

Pero no todo es pesimismo, ya que los científicos y conservacionistas están trabajando arduamente para encontrar formas de aprovechar el poder del océano de manera sostenible y preservarlo para las generaciones futuras.

Aquí hay cinco cosas que necesitas saber sobre el océano.

1.- El fondo marino es un sumidero de carbono

Un hecho contundente: el fondo del océano contiene muchas más reservas de carbono que el suelo.

Los sedimentos marinos, en forma de plancton, algas microscópicas, pequeños mariscos y similares, secuestran grandes cantidades de carbono y lo almacenan de forma segura en las profundidades del mar.

¿Las malas noticias? Un estudio de 2022 reveló que la captura con redes pesadas que se arrastran por el lecho marino, un método conocido como arrastre de fondo, libera aproximadamente la misma cantidad de dióxido de carbono (CO2) a nivel mundial cada año que la industria de la aviación.

La respuesta: eliminar este tipo de alteración del carbono redefiniendo partes estratégicas de los océanos del mundo como áreas marinas protegidas o AMP.

2.- La acuicultura es el futuro de la alimentación

El agua cubre el 71% de la superficie de la Tierra, pero la materia húmeda produce solo el 17% de nuestro suministro mundial de carne, según la revista científica Nature. ¿Por qué no cambiar a un sistema alimentario centrado en los mariscos?

La acuicultura marina, también conocida como sistema de alimentación azul, no solo significa una dieta de pescado sin parar: las plantas, las algas y las algas marinas estarán en el menú.

Lejos de agarrar una caña y lanzarse a la playa, las soluciones acuícolas involucran tecnología de punta.

En 2024, Escocia albergará una feria comercial para la industria de la acuicultura que abarcará todo, desde robótica y aprendizaje automático hasta inteligencia artificial y sistemas inteligentes de piscicultura.

3.- Las redes perdidas están matando criaturas marinas

El término ‘equipo fantasma’ se refiere a las redes de pesca abandonadas y las líneas perdidas en nuestros mares. La Iniciativa Global Ghost Gear (GGGI) estima que cada año se agregan al océano hasta 640,000 toneladas.

Considerada como la forma más abundante de macroplástico en el océano, es un problema que no desaparecerá pronto.

Y estas redes tampoco flotan sin hacer nada: son mortales para la vida marina, ya que enredan a especies como los delfines y las focas, como fueron diseñadas originalmente para hacerlo.

Peor aún, ¡tienen una vida útil del producto de más de 500 años! Afortunadamente, las organizaciones benéficas costeras están en el caso, como la gente de Waterhaul en Newquay en Cornualles.

Estos muchachos recolectan equipo fantasma del mar, reciclan redes de polipropileno a través de un proceso mecánico de trituración y lavado, y convierten la materia prima en elegantes anteojos de sol de plástico 0% virgen y especificaciones graduadas.

También fabrican recogedores de basura 100% reciclados.

4.- La industria naviera no es buena

Electrodomésticos, automóviles, granos, fertilizantes, juguetes, tecnología, té. Aproximadamente el 90 % de todos los bienes comercializados se transportan a través de las olas, y nuestra red global de envíos deja una huella de suciedad, bombeando millones de toneladas de dióxido de carbono a nuestra atmósfera cada año.

Un estudio de 2020 realizado por la Organización Marítima Internacional estimó que la industria del transporte marítimo mundial representa el 2,89% de las emisiones globales totales de CO2.

Para reducir la contaminación de los océanos a gran escala, necesitamos un cambio drástico.

Según un informe de la Institución de Ingenieros Mecánicos, la modernización de las velas eólicas en los buques de carga, junto con una reducción en la cantidad de bienes que importamos, podría reducir las emisiones del transporte marítimo hasta en un 40 %.

La empresa de neumáticos Michelin está produciendo soluciones como el proyecto Wing Sail Mobility, un ‘sistema de vela de ala inflable, telescópico y automatizado’ diseñado para aumentar los barcos y las embarcaciones de recreo.

5.- El agua podría alimentar al mundo

En 2019, la capacidad hidroeléctrica mundial alcanzó un récord de 1308 gigavatios. Pongamos este número en perspectiva: solo un gigavatio puede alimentar 110 millones de luces LED.

La energía hidroeléctrica se utiliza para generar electricidad aprovechando la presión del flujo de agua desde un punto alto a un punto más bajo a través de una red de canales.

También es una energía limpia, producida con combustión de combustible cero, lo que resulta en la liberación de dióxido de carbono, a diferencia de las centrales eléctricas, que queman combustibles fósiles y expulsan contaminantes.

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