Medicos descubren moho negro creciendo en el cerebro de un hombre

Medicos han descubierto moho negro toxico creciendo en el cerebro de un hombre de Estados Unidos. 

El hongo Cladophialophora bantiana es un hongo tropical extremadamente raro que, al ingresar al cerebro de una persona, puede causar problemas neurológicos graves y en la mayoría de los casos provocar la muerte.

En el mundo solo se han registrado alrededor de 120 casos de esta extraña condición y el 70% de las personas que la tenían han muerto.

Los médicos que lo descubrieron se sorprendieron al ver que el paciente todavía esta vivo, a pesar de que tuvo un derrame cerebral en marzo de 2020 cuando decidió dejar los esteroides porque suprimían su sistema inmunológico.

El paciente Tyson Bottenus no está completamente seguro de saber donde contrajo la infección por moho. Pero cree que la contrajo mientras andaba en bicicleta por una parte polvorienta de Costa Rica en 2018.

Cladophialophora bantiana

Después de regresar a su hogar en Estados Unidos y desarrollar síntomas neurológicos, una resonancia magnética reveló una anomalía en forma de O en su cerebro. Después de ocho meses y muchas más resonancias magnéticas, biopsias y punciones lumbares, sus médicos descubrieron el origen: un absceso de moho negro.

La infección por este hongo es tan rara porque los trastornos transmitidos por la sangre como este generalmente no llegan al cerebro debido a lo que se conoce como la barrera hematoencefálica.

Este es un sistema celular que forman los vasos y órganos a través de los cuales circula la sangre manteniendo sustancias nocivas fuera del cerebro. En raras ocasiones logran pasar. Lo más extraño es que esa misma barrera hematoencefálica parece haber mantenido los medicamentos del paciente fuera del cerebro evitando que actúen.

El especialista en enfermedades infecciosas de Tyson Bottenus dijo:

“Parece que los antifúngicos nunca han penetrado la barrera hematoencefálica, lo que significa que has estado luchando solo con tu sistema inmunológico. Examinamos su líquido cefalorraquídeo después de su última cirugía y no encontramos evidencia de las drogas”.

Tyson Bottenus dijo:

“La barrera por la que debe atravesar este medicamento, una pared semipermeable de células entre mi sangre y mi cerebro. Había permitido que el hongo pasara, pero  ahora ha estado trabajando a toda marcha, impidiendo la entrada del medicamento que tanto se necesita”

“Solo puedo esperar que una nueva droga finalmente se abra paso y me libre de esta aflicción caótica. Ubicada en la intersección de dos de los seres vivos más misteriosos: el reino fúngico y el cerebro humano”.

 

Los médicos le aseguraron al paciente que si iba a morir a causa del hongo, ya lo habría hecho. Esto lo ayuda a tener esperanza para el futuro, presentando sus propios desafíos porque es prácticamente la única persona viva que tiene esta rara condición.

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