Consumir demasiada azúcar añadida no solo afecta el peso, sino que también eleva significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas. Incluso quienes mantienen un peso saludable pueden duplicar sus probabilidades de morir por problemas del corazón si su dieta contiene demasiado azúcar. Así lo indica un importante estudio publicado en JAMA Internal Medicine.

El impacto del azúcar en la salud cardiovascular
Durante 15 años, este estudio mostró que las personas que consumen un 25 % o más de sus calorías diarias en azúcar tienen más del doble de probabilidades de morir por enfermedades cardíacas que quienes consumen menos del 10 %. Este efecto se mantiene independientemente de la edad, el sexo, la actividad física o el índice de masa corporal.
Las principales fuentes de azúcar añadida son refrescos, bebidas energéticas y deportivas, representando más de un tercio del total que se consume en la dieta promedio estadounidense. A continuación están los pasteles, galletas, helados y cereales azucarados. El exceso de azúcar desplaza alimentos saludables, reduciendo la ingesta de vitaminas, minerales y fibra esenciales. Incluso dietas consideradas equilibradas no protegen del riesgo si la cantidad de azúcar añadida es alta.
Cómo mejorar la dieta y reducir riesgos
Los nutricionistas desaprueban el consumo de azúcar añadida por dos razones. Una es su conocida relación con el aumento de peso y las caries dentales. La otra es que el azúcar aporta «calorías vacías», es decir, calorías sin fibra, vitaminas, minerales u otros nutrientes.
Limitar el consumo de azúcar añadida es tan importante como priorizar alimentos saludables. La American Heart Association recomienda menos de 100 calorías diarias para mujeres, lo que equivale a 6 cucharaditas, y menos de 150 calorías diarias para hombres, lo que equivale a 9 cucharaditas. Para ponerlo en perspectiva, una sola lata de refresco de 12 onzas ya contiene unas 9 cucharaditas de azúcar, superando fácilmente el límite para mujeres y muchos hombres.
¿Es posible que el verdadero problema no sea el azúcar, sino la escasez de alimentos que benefician al corazón, como frutas y verduras? Según este estudio, no. Los investigadores evaluaron el Índice de Alimentación Saludable de los participantes, que refleja qué tan alineada está su dieta con las recomendaciones federales. “Sin importar sus puntajes en el índice, quienes consumían más azúcar seguían mostrando una mayor mortalidad cardiovascular”, explica la Dra. Teresa Fung, profesora adjunta de nutrición en la Escuela de Salud Pública de Harvard.
Optar por postres a base de frutas, jugos naturales diluidos con agua con gas o infusiones sin azúcar permite disfrutar del sabor dulce sin comprometer la salud cardiovascular. Sustituir bebidas azucaradas y ultraprocesados por alternativas frescas y naturales protege el corazón y mejora el bienestar general.
Referencia:
- Added Sugar Intake and Cardiovascular Diseases Mortality Among US Adults. Link.
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