Conoce los efectos adversos de la vacuna de coronavirus y cómo estos te ayudarán a estar protegido.


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Tras la pandemia que aqueja a la población mundial, la etapa de vacunación ya ha iniciado en muchos países. Esto por supuesto que es una gran noticia, más allá de las diferentes posturas ante la vacunación. 

¿Pero qué pasa al vacunarte? Anteriormente hablábamos sobre cómo funcionan las vacunas contra el COVID 19, pero a un poco más de un mes de iniciadas las aplicaciones ¿Cuál es la reacción de nuestro cuerpo o los efectos secundarios? 

Mucho se ha escuchado sobre lo que provoca la vacuna, sin embargo, los efectos secundarios son parte natural de todo proceso de vacunación, aunque no todos los experimentan. Estos efectos se traducen en escalofríos, fiebre, dolor de cabeza y muscular, sobre todo en el brazo. 

La reacción de nuestro cuerpo es una señal de que las células inmunes de nuestro cuerpo ya están trabajando para protegernos de futuras enfermedades. 

En el caso de las vacunas aprobadas por Estados Unidos (Pfizer-BioNTech y Moderna) sabemos que es necesario 2 dosis, mismas que ya tienen reputación de hacer trabajar rápidamente al sistema inmunológico. La segunda dosis, se reconoce como la de mayor impacto, debido a que los efectos se acumulan con los del primer pinchazo. 

Sin embargo, al igual que en cualquier otro proceso de aprendizaje, la repetición es la clave. Al recibir la segunda dosis, el sistema inmunológico reconoce el ataque y lo toma más enserio. Este acto es prueba de que se están solidificando las defensas contra el virus. 

Afortunadamente, los efectos secundarios se resuelven rápidamente, mientras que el COVID-19 puede provocar síntomas debilitantes que duran meses y ha matado a más de 2 millones de personas.

Sistema Inmunológico en acción

Cuando nuestro organismo detecta un virus, células y moléculas memorizan sus características, de esta forma los combaten en el futuro. Las vacunas causan la misma reacción, a diferencia que no involucran el patógeno que causa la enfermedad. 

En el caso de Covid-19, la vacuna y su ARNm instruyen a las células para que produzcan anticuerpos para combatir la enfermedad. Para garantizar que esto funcionara, los fabricantes, envolvieron las vacunas en nanopartículas lipídicas, para que al entrar en nuestro cuerpo activen los sensores de células inmunes encargadas de buscar materia desconocida. 

Al detectarlas se reclutan otras células inmunes al lugar de la inyección, esta gran afluencia celular hace que la parte superior del brazo se hincha y es la causante del dolor. La aglomeración de células inundan a nuestro cuerpo con diversas señales que provocan síntomas diversos, como las fiebre y el cansancio. 

Aunque el sistema inmunológico actúa rápidamente, este proceso no es muy duradero, basta de uno o dos días para que pierda fuerza y los famosos efectos secundarios empiezan a desvanecerse. 

Es importante destacar que los síntomas post vacuna no se presentan en todos, sin embargo, eso no significa que no haya tenido efecto la vacuna, así que no hay nada de qué preocuparse. 


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