Un equipo internacional de científicos logró observar con un nivel de detalle sin precedentes un proceso fundamental para la evolución del planeta: la formación de un nuevo fondo oceánico. Una erupción submarina ocurrida en el océano Índico permitió registrar en tiempo real cómo se separan las placas tectónicas y nace nuevo suelo marino.
Una erupción submarina reveló cómo las placas tectónicas crean nuevo fondo oceánico

La mayor parte del fondo oceánico de la Tierra se forma en enormes cordilleras submarinas conocidas como dorsales mediooceánicas. Allí, las placas tectónicas se separan lentamente, permitiendo que el magma ascienda desde el interior del planeta. Cuando esa lava se enfría, solidifica y crea nueva corteza oceánica.
Aunque este proceso ocurre continuamente desde hace millones de años, resulta extremadamente difícil observar uno de los episodios en los que realmente sucede. Para lograrlo, investigadores instalaron una amplia red de instrumentos científicos sobre una dorsal activa del océano Índico, incluyendo sensores sísmicos submarinos, balizas geodésicas, medidores de presión y dispositivos acústicos capaces de registrar cualquier movimiento del fondo marino.
Menos de dos meses después de colocar los equipos, una intensa secuencia de terremotos anunció el inicio del evento. Los científicos observaron que el fondo oceánico descendió aproximadamente cuatro metros, mientras las placas tectónicas se separaban más de un metro. Simultáneamente, hasta 160 millones de metros cúbicos de lava emergieron sobre el lecho marino, un volumen comparable al de más de 60 Grandes Pirámides de Guiza.
Los investigadores señalaron que un solo episodio liberó el equivalente a casi 40 años de movimiento acumulado entre las placas tectónicas, demostrando que la expansión del fondo oceánico no ocurre de forma constante, sino mediante episodios repentinos de intensa actividad sísmica y volcánica.
El hallazgo revela que gran parte del movimiento ocurre silenciosamente, sin terremotos importantes
Además de documentar el proceso con un nivel de detalle excepcional, el estudio permitió responder una pregunta que durante décadas había intrigado a los geólogos: cómo se desplazan realmente las fallas que forman las dorsales oceánicas.
Al comparar el movimiento registrado por los instrumentos con la energía liberada por los terremotos, los científicos encontraron una diferencia inesperada. Aunque la falla se desplazó cerca de dos metros, los terremotos solo explicaban entre 10 y 20 centímetros de ese movimiento.
Esto significa que la mayor parte del desplazamiento ocurrió mediante un fenómeno conocido como deslizamiento asísmico, un movimiento lento y silencioso que prácticamente no genera vibraciones detectables. Los datos indican que este proceso fue desencadenado directamente por el ascenso del magma durante la erupción submarina.
El descubrimiento ofrece una visión mucho más completa de cómo evoluciona el fondo oceánico y ayudará a mejorar los modelos que explican la dinámica interna del planeta. También demuestra el enorme valor de mantener redes permanentes de observación en regiones tectónicamente activas, ya que eventos tan importantes suelen ocurrir de forma impredecible y rara vez pueden estudiarse en tiempo real.
La observación directa de este evento representa uno de los registros más completos obtenidos sobre la formación de nueva corteza oceánica. Los resultados muestran que el crecimiento del fondo marino combina terremotos, erupciones volcánicas y movimientos silenciosos, ampliando significativamente el conocimiento científico sobre el funcionamiento interno de la Tierra.
Referencia:
- Scientific American/Scientists get clearest view yet of a spreading seafloor. Link
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