En 2015, médicos reportaron en The New England Journal of Medicine un caso extraordinario: un hombre con VIH desarrolló tumores causados no por sus propias células, sino por células cancerosas de una solitaria. El hallazgo cambió la comprensión de la relación entre infecciones, inmunidad y cáncer.
Un cáncer sin precedentes documentado por el NEJM

El paciente era un hombre de 41 años que vivía en Colombia y presentaba VIH avanzado con una inmunosupresión severa. Acudió a consulta por pérdida de peso, fatiga y síntomas respiratorios persistentes. Los estudios de imagen revelaron múltiples tumores en pulmones, hígado y ganglios linfáticos, un patrón típico de cáncer metastásico.
Inicialmente, los médicos asumieron que se trataba de un cáncer humano convencional. Sin embargo, las biopsias mostraron algo inusual: las células tumorales eran mucho más pequeñas de lo esperado y no encajaban del todo con ningún tipo de cáncer conocido.
Ante esta anomalía, el equipo médico recurrió a técnicas avanzadas de análisis genético y molecular. Los resultados fueron sorprendentes. El ADN de las células malignas no coincidía con el del paciente. En cambio, correspondía a Hymenolepis nana, una solitaria enana común en regiones con deficiencias sanitarias.
El estudio concluyó que el parásito había desarrollado un proceso de transformación maligna dentro del cuerpo del huésped. Las células cancerosas del gusano se multiplicaron y se diseminaron, comportándose de manera similar a un cáncer agresivo humano. Este fue el primer caso documentado de un cáncer derivado directamente de un parásito en un ser humano.
El papel del sistema inmunológico y el VIH
Los investigadores destacaron que este fenómeno sólo fue posible debido al estado crítico del sistema inmunológico del paciente. En personas sanas, las células extrañas incluidas las parasitarias suelen ser detectadas y eliminadas rápidamente por las defensas del organismo.
En este caso, el VIH había reducido drásticamente la cantidad de linfocitos CD4, debilitando la capacidad del cuerpo para controlar infecciones. Esta falta de vigilancia inmunológica permitió que las células de la solitaria crecieran sin control.
Aunque Hymenolepis nana es una infección relativamente frecuente y generalmente leve, los médicos subrayaron que no causa cáncer en condiciones normales. La transformación maligna observada fue el resultado de una combinación excepcional de factores: infección parasitaria crónica, inmunosupresión profunda y ausencia de respuesta defensiva eficaz.
Las células del parásito, aun siendo diez veces más pequeñas que las humanas, mostraron características claras de malignidad, como crecimiento descontrolado e invasión de tejidos. El caso reforzó la importancia del sistema inmunológico como una barrera clave frente a procesos de cáncer inusuales.
Implicaciones médicas y de salud pública
El artículo del NEJM señala que este hallazgo tiene importantes implicaciones clínicas, especialmente en regiones donde el VIH y las infecciones parasitarias son comunes. Los autores advierten que casos similares podrían pasar desapercibidos o ser mal diagnosticados como cánceres humanos convencionales.
Desde el punto de vista médico, el caso amplía la definición tradicional de cáncer, demostrando que no siempre surge de células del propio organismo. También resalta el valor de las pruebas genéticas cuando los hallazgos clínicos no encajan con los diagnósticos habituales.
En salud pública, el estudio refuerza la necesidad de mejorar el control de infecciones parasitarias, el acceso temprano al tratamiento antirretroviral y el seguimiento médico en pacientes inmunodeprimidos. No se trata de un riesgo para la población general, sino de un fenómeno extremadamente raro asociado a condiciones muy específicas.
Los investigadores enfatizan que este caso no implica que las solitarias “contagien cáncer” de forma habitual. Más bien, representa una excepción biológica que ayuda a comprender mejor los límites entre infección, inmunidad y oncología.
El caso descrito por The New England Journal of Medicine demuestra que el Cáncer puede surgir de formas inesperadas cuando fallan las defensas del cuerpo. Aunque extraordinariamente raro, este hallazgo amplía el conocimiento médico y subraya la importancia de la inmunidad en la protección contra enfermedades complejas.
Referencia:
- The New England Journal of Medicine/Malignant Transformation of Hymenolepis nana in a Human Host. Link
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