En junio de 2019, Deerfield Beach, una pequeña ciudad costera de Florida, fue escenario de un hito ambiental: 633 buzos de distintas partes del mundo participaron en la mayor limpieza submarina colectiva de la historia, certificada por Guinness World Records. Más que una proeza técnica, fue un gesto global de compromiso con los océanos.

Un récord sumergido en acción colectiva
La hazaña tuvo lugar el sábado 15 de junio en el muelle internacional de pesca de Deerfield Beach, durante el evento anual organizado por Dixie Divers y el Woman’s Club local. Hasta ese momento, el récord lo ostentaba Egipto con 614 buzos en el Mar Rojo (2015).
Pero en esta ocasión, 633 participantes de Estados Unidos, Europa y Sudamérica lograron superarlo oficialmente bajo la supervisión del adjudicador de Guinness, Michael Empric. La limpieza submarina se extendió por varias horas y retiró más de 9.000 objetos del fondo marino, entre ellos aproximadamente 1.450 kg de equipos de pesca, 27 kg de hilo de pescar, plomos, postes metálicos, una escalera de barco e incluso una mancuerna.
Ciencia ciudadana y datos que cuentan
Impulsado por organizaciones como Project AWARE y PADI, el evento no solo limpió el océano, sino que generó información clave para entender la magnitud del problema. Los datos fueron registrados en el programa Dive Against Debris®, una iniciativa global que empodera a buzos para reportar los tipos, cantidades y ubicaciones de desechos marinos, aportando así información útil tanto para la ciencia como para la acción comunitaria. Hasta la fecha, más de 50.000 buzos de 114 países han participado en esta red de ciencia ciudadana, construyendo un mapa real del impacto humano en los océanos.
Una ciudad costera con vocación ambiental
Este no fue el primer logro subacuático de Deerfield Beach. En 2017 y 2018, ya había establecido récords Guinness por las cadenas humanas submarinas más largas del mundo, con 240 y 386 buzos respectivamente. La limpieza de 2019 reforzó esa tradición, mostrando cómo una comunidad puede convertirse en referente mundial a través de la colaboración y la conciencia ecológica. Katy Freitag, directora nocturna del Woman’s Club, lo dijo con orgullo: “Vengan a visitarnos y verán que nuestra ciudad costera es una verdadera joya”.
El récord de Deerfield Beach demostró que cuando la comunidad, la ciencia y la voluntad se alinean, pueden lograrse cambios tangibles. Más allá del reconocimiento oficial, el evento dejó un fondo marino más limpio, datos valiosos para futuras investigaciones y, sobre todo, un mensaje poderoso: cada acción colectiva, por pequeña que parezca, puede marcar la diferencia en la salud de nuestros océanos.
Referencia:
- Record-Breaking Ocean Clean-up last weekend in Florida. Link.
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