Un innovador método experimental podría abrir una nueva vía para combatir el cáncer sin recurrir inicialmente a quimioterapia, cirugía o radioterapia. La estrategia, denominada «martillo molecular» (molecular jackhammer), utiliza moléculas activadas por luz infrarroja para destruir físicamente las células tumorales, con resultados prometedores en experimentos de laboratorio y modelos animales.
Cómo funciona el «martillo molecular» que rompe las células cancerosas

La técnica emplea moléculas de aminocianina, colorantes sintéticos que ya se utilizan habitualmente en estudios de imagen médica. Cuando estas moléculas son estimuladas con luz infrarroja cercana, comienzan a vibrar de forma sincronizada a una frecuencia cercana a los 40 billones de oscilaciones por segundo.
Esa vibración genera una fuerza mecánica capaz de romper la membrana de las células cancerosas, provocando su destrucción en cuestión de minutos incluso utilizando dosis bajas del compuesto. A diferencia de la quimioterapia, que actúa mediante mecanismos químicos, este método elimina las células tumorales a través de un proceso puramente físico.
Los primeros resultados, publicados en Nature Chemistry en 2023 por investigadores de la Universidad de Rice, Texas A&M y la Universidad de Texas, mostraron una eficacia del 99 % en cultivos celulares. Además, en modelos de ratones con melanoma, aproximadamente la mitad de los animales quedaron completamente libres del cáncer tras el tratamiento.
Los investigadores destacan otra posible ventaja: al tratarse de un mecanismo mecánico, consideran que las células cancerosas tendrían muchas menos posibilidades de desarrollar resistencia, uno de los principales problemas de numerosos tratamientos actuales.
El tratamiento sigue siendo experimental y aún no ha sido probado en humanos
Tras el estudio inicial, el equipo continuó perfeccionando la tecnología. En 2024 publicaron un nuevo trabajo en la revista Advanced Science, donde describieron diferentes variantes de estos «martillos moleculares», con el objetivo de adaptar la técnica a distintos tipos de cáncer y mejorar su precisión.
Otra de las ventajas del método es el uso de luz infrarroja cercana, capaz de penetrar más profundamente en los tejidos que la luz visible. Esto podría permitir tratar tumores ubicados en órganos internos o incluso en huesos sin necesidad de procedimientos quirúrgicos invasivos.
Los investigadores también analizaron la seguridad del tratamiento y observaron que las moléculas de aminocianina, cuando no son activadas por la luz, son absorbidas y eliminadas rápidamente por las células sanas, lo que sugiere un perfil de seguridad potencialmente favorable.
Sin embargo, los propios autores insisten en que los resultados todavía se limitan a experimentos en laboratorio y animales. Aún será necesario realizar ensayos clínicos para comprobar si esta eficacia puede reproducirse en pacientes humanos y confirmar tanto su seguridad como su utilidad terapéutica. Aunque el avance resulta prometedor, todavía es demasiado pronto para considerarlo un tratamiento disponible contra el cáncer.
Referencia:
- Nature Chemistry/Molecular jackhammers eradicate cancer cells by vibronic-driven action. Link
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