Un compuesto experimental llamado TOFA logró que ratones obesos perdieran una cantidad considerable de grasa durante cuatro semanas sin reducir su consumo de alimentos ni aumentar su actividad física. El hallazgo apunta a una estrategia diferente para combatir la obesidad: aumentar el gasto energético del organismo mientras se preserva la masa muscular.
TOFA podría hacer que el organismo utilice más energía
La mayoría de los medicamentos modernos contra la obesidad actúan, en buena medida, reduciendo el apetito. Al comer menos, el organismo recibe menos energía y comienza a utilizar sus reservas, lo que favorece la pérdida de peso. Sin embargo, el compuesto experimental 5-tetradecyloxy-2-furoic acid, conocido como TOFA, parece funcionar de una manera distinta.
En un estudio publicado en Science Advances, investigadores de la Universidad de California, Berkeley, administraron TOFA dos veces al día durante cuatro semanas a ratones machos que habían desarrollado obesidad después de consumir una dieta rica en grasas. Los animales perdieron, en promedio, alrededor del 18 % de su peso corporal.
Lo llamativo fue que esta reducción ocurrió sin que los ratones comieran menos. Tampoco aumentaron su actividad física ni elevaron su temperatura corporal. Aun así, su gasto energético llegó a incrementarse hasta un 18 %.
Los investigadores creen que TOFA modifica la manera en que las células procesan las grasas. El compuesto parece reducir la producción de nueva grasa y, al mismo tiempo, favorecer que las células capten y utilicen los lípidos como fuente de energía.
La mayor parte del peso perdido correspondió a grasa, mientras que la masa magra se mantuvo relativamente estable. Además, los animales mostraron mejoras metabólicas: disminuyeron sus niveles de glucosa, insulina y grasa en sangre, y también se redujo la acumulación de grasa en el hígado.
Una estrategia que podría complementar a los medicamentos actuales

Los resultados adquieren especial interés cuando TOFA se combina con medicamentos basados en GLP-1, como semaglutida y tirzepatida. Estos tratamientos actúan principalmente reduciendo el apetito y, por tanto, disminuyendo la cantidad de energía que una persona consume. TOFA, en cambio, parece actuar sobre el otro lado del equilibrio energético: el gasto.
En los experimentos realizados con los ratones, las combinaciones de dosis bajas de TOFA con semaglutida o tirzepatida produjeron mayores reducciones de peso y mejores resultados metabólicos que los tratamientos administrados individualmente. Esto plantea la posibilidad de que ambos mecanismos puedan complementarse en el futuro.
Otro resultado interesante apareció después de suspender el tratamiento. Los ratones que habían recibido TOFA lograron mantener su peso durante más tiempo, mientras que los tratados con semaglutida recuperaron rápidamente parte del peso cuando aumentó nuevamente su consumo de alimentos. No obstante, estos experimentos fueron pequeños y de corta duración, por lo que todavía no permiten saber si el efecto se mantendría a largo plazo.
Existen además importantes limitaciones. Todos los animales vivos utilizados en el estudio fueron machos, por lo que no está claro si los resultados serían iguales en hembras. Tampoco se conoce completamente qué procesos celulares explican el aumento del gasto energético provocado por TOFA.
Y, sobre todo, el compuesto todavía no ha sido probado en seres humanos. Aún deben determinarse su dosis efectiva, seguridad y posibles efectos secundarios mediante estudios toxicológicos y experimentos en animales de mayor tamaño antes de considerar ensayos clínicos.
Los propios investigadores señalan que TOFA no protege directamente los músculos; simplemente, en estos ratones, la pérdida de masa magra fue limitada durante el tratamiento. Además, algunos autores del estudio son cofundadores y accionistas de ReRx Therapeutics, una empresa que está desarrollando TOFA como posible tratamiento.
TOFA representa una vía experimental diferente para combatir la obesidad: aumentar el uso de energía del organismo en lugar de depender únicamente de reducir el apetito. Aunque los resultados en ratones son prometedores, todavía falta determinar si este mecanismo es seguro y eficaz en humanos antes de considerarlo un tratamiento real.
Referencia:
- Science Advance/A multi-functional oral small molecule targeting energy and lipid metabolism to treat obesity and related metabolic disorders. Link
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