El Sol como nunca antes se había visto; se acercan al astro y revelan video

La Sonda Orbiter alcanzó el pasado 26 de marzo, tras dos años desde su lanzamiento, su posición más próxima al Sol. Desde allí, ha podido captar fotografías de nuestra estrella con una resolución y nitidez jamás tomadas hasta el momento.

Receración del Sol y la nave Solar Orbiter. Fuente: Agencia Espacial Europea.

La misión Solar Orbiter llevada a cabo por la Agencia Especial Europea con la colaboración de la NASA lanzó, el pasado 10 de febrero de 2020, el satélite científico de observación del Sol denominado Orbiter.

Este satélite ha alcanzado su distancia mínima al Sol (perihelio) dentro de la órbita de Mercurio hace unas semanas, que representa aproximadamente un tercio de la distancia entre el Sol y la Tierra, y ha podido captar fotos muy detalladas y nunca antes vistas de nuestro astro rey.

A pesar de que su escudo térmico alcanzaba los 500 °C, su tecnología innovadora le permitió disipar este calor y mantener la nave espacial segura y en funcionamiento. Gracias a ello, se consiguieron espectaculares imágenes, incluso vídeos, de poderosas llamaradas, vistas de los polos solares y un curioso “erizo solar”.

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El denominado “erizo solar” se extiende 25 000 kilómetros alrededor del Sol y tiene una multitud de picos de gas frío y caliente que se extienden en todas direcciones.

Además, y teniendo un poco de suerte, la nave absorbió varias erupciones solares e incluso una eyección de masa coronal dirigida a la Tierra, lo que proporcionó una predicción del clima espacial a tiempo real.

¿Qué es el clima espacial y por qué es tan importante?

La actividad de la superficie del Sol lanza intensa radiación y cantidades colosales de material energético, denominado viento solar, en todas las direcciones, creando así condiciones cambiantes en el medio ambiente de nuestro Sistema Solar que denominamos clima espacial.

A pesar de que el campo magnético y la atmósfera terrestre actúan como escudo y nos protegen de la mayoría de las explosiones del viento solar, algunas veces ocurren tormentas solares intensas, denominadas eyecciones de masa coronal (CME), que incrementan el viento solar que llega a la Tierra provocando graves consecuencias como daños en los satélites que usamos para las comunicaciones y la navegación. También pueden ser peligrosas para los astronautas que se encuentran en el espacio. Estas CME no sólo traen problemas, también son las responsables de las famosas e increíbles auroras, debido al choque de las partículas solares con el campo magnético terrestre.

Por todo ello, es primordial poder predecir el clima espacial y, este año, la sonda Orbiter ¡lo ha conseguido!

El 10 de marzo, una CME barrió la nave espacial. Usando datos del magnetómetro, el equipo pudo predecir cuándo golpearía la Tierra posteriormente. Anunciar esta noticia en las redes sociales permitió a los observadores del cielo estar listos para la aurora, que llegó debidamente alrededor de 18 horas después del tiempo previsto.

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