Delfines y el intrigante comportamiento de drogarse con peces globo

Hace cuatro años, se conoció una filmación inédita muestra a un grupo de jóvenes delfines interactuando con peces globo de una forma sorprendente: parecen buscar intencionalmente la toxina de estos animales para entrar en un estado alterado. Este comportamiento, captado por cámaras espía y publicado por la BBC, sugiere que los delfines también pueden buscar experiencias químicas recreativas.

Cámaras espía revelaron un comportamiento nunca antes visto

Delfines y el intrigante comportamiento de drogarse con peces globo

El documental Dolphins – Spy in the Pod, producido por John Downer Productions y transmitido por la BBC, ha dado a conocer una de las observaciones más inusuales del comportamiento animal: delfines jóvenes que, aparentemente, utilizan toxinas de peces globo con fines recreativos.

El equipo de filmación utilizó una innovadora técnica de cámaras ocultas camufladas dentro de réplicas de animales marinos como tortugas, peces y calamares. Estos robots espía se sumergieron en el océano para capturar imágenes sin alterar el comportamiento natural de los animales. Gracias a este método, se logró registrar momentos únicos de la vida de los delfines en su entorno natural.

Uno de los hallazgos más llamativos del documental ocurre cuando un pequeño grupo de delfines se reúne alrededor de un pez globo —esos animales conocidos por su capacidad de inflarse como defensa— y comienza a morderlo suavemente. Lo más inusual es lo que ocurre después: los delfines se turnan para manipular al pez, pasándoselo entre sí y mostrando señales que los realizadores interpretan como de euforia o trance.

Según el zoólogo y productor del documental Rob Pilley, este comportamiento no tiene nada que ver con la caza. Los delfines no intentan matar ni devorar al pez globo. En cambio, lo tratan con cautela, como si supieran que el contacto suave libera pequeñas cantidades de tetrodotoxina, una sustancia extremadamente potente que produce efectos neurotóxicos incluso en dosis mínimas. Pilley describe cómo los delfines empiezan a «actuar de una manera peculiar, dando vueltas con sus morros y tocando al pez globo», lo que sugiere que buscan activamente un estado alterado de conciencia.

Las imágenes muestran a los delfines comportándose de forma juguetona, casi como si compartieran una experiencia colectiva. Algunos nadan lentamente en círculos, mientras que otros parecen observar su entorno con especial atención. Aunque no existen estudios científicos concluyentes que prueben que estos animales se drogan intencionalmente, el patrón de comportamiento es suficientemente consistente como para abrir nuevas líneas de investigación en el campo de la etología.

¿Placer o estrategia biológica? Lo que sabemos sobre el consumo de toxinas en animales

Aunque la idea de que un delfín pueda buscar un “viaje” psicodélico suene antropomórfica, el uso de sustancias psicoactivas no es exclusivo del ser humano. En la naturaleza, se han documentado múltiples ejemplos de animales que consumen compuestos tóxicos o fermentados que provocan efectos intoxicantes.

Los elefantes, por ejemplo, son conocidos por consumir frutos de marula fermentados, lo que puede inducir comportamientos desinhibidos. Gatos domésticos y salvajes reaccionan al nepetalactol de la hierba gatera con estados de excitación. Incluso ciertas aves consumen frutas fermentadas que los embriagan momentáneamente.

Sin embargo, en el caso de los delfines, la filmación del documental aporta una dimensión más compleja: la posibilidad de un consumo colaborativo y social, algo que rara vez se ve en el mundo animal. Los delfines no solo parecen saber qué sustancia buscan, sino que también comparten la experiencia, tomando turnos para manipular al pez y, potencialmente, para experimentar el efecto de la toxina.

La tetrodotoxina del pez globo es un compuesto extremadamente tóxico para los humanos y muchas otras especies, pero se ha observado que algunas toxinas en dosis controladas pueden producir efectos narcóticos. Pilley sugiere que los delfines podrían haber aprendido a dosificar la exposición al veneno para evitar sus efectos letales, lo que implicaría un sorprendente nivel de aprendizaje y adaptación.

Cabe destacar que este comportamiento ha sido observado sobre todo en jóvenes delfines, lo que podría sugerir una etapa exploratoria y lúdica de su desarrollo, donde prueban y comparten experiencias nuevas en grupo. Esta dinámica, de ser confirmada por estudios futuros, podría reconfigurar la forma en que entendemos la consciencia animal y la búsqueda de placer más allá de las necesidades biológicas básicas.

Aunque aún se necesita más investigación para confirmar si los delfines realmente consumen toxinas de forma recreativa, las impactantes imágenes del documental Dolphins – Spy in the Pod plantean preguntas fascinantes sobre la inteligencia y las motivaciones de estos cetáceos. En lo que podría ser otra muestra de su complejidad emocional y cognitiva, los delfines nos recuerdan que, en la naturaleza, la búsqueda de placer y experiencias puede no ser un rasgo exclusivamente humano.

Te dejamos una pequeña recopilación de delfines divirtiéndose con peces globos:

Referencia:

  • BBC/Dolphins – Spy in the Pod. Link.

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ARTÍCULO PUBLICADO EN

Erick Sumoza

Soy un escritor de ciencia y tecnología que navega entre datos y descubrimientos, siempre en busca de la verdad oculta en el universo.

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