Diversos análisis han encontrado plomo y cadmio en productos de chocolate oscuro y cacao. Una investigación de 2024 que examinó 72 productos vendidos en Estados Unidos detectó que 43 % superaba los límites de referencia para plomo y 35 % los de cadmio, aunque los resultados no significan que todo el chocolate represente un riesgo.
¿Cómo llegan los metales pesados al chocolate?

El plomo y el cadmio pueden llegar a los productos de cacao desde distintas etapas de su producción. El cadmio puede ser absorbido por las plantas de cacao directamente desde el suelo, mientras que el plomo puede incorporarse durante el cultivo, la cosecha, el secado, el transporte o el procesamiento, entre otras posibles fuentes de contaminación.
Uno de los análisis más amplios sobre el tema fue realizado por investigadores de la George Washington University y ConsumerLab.com. El equipo examinó 72 productos de cacao adquiridos entre 2014 y 2022, correspondientes a cuatro grupos de análisis: 2014, 2016, 2019 y 2022. Se midieron concentraciones de plomo, cadmio y arsénico.
Los investigadores compararon los resultados con los niveles máximos de dosis permitidos establecidos por la normativa California Proposition 65, que utiliza valores particularmente conservadores para evaluar la exposición diaria. El 43 % de las muestras superó el valor de referencia utilizado para plomo, mientras que el 35 % superó el correspondiente al cadmio. Ninguna muestra excedió el límite establecido para arsénico.
Sin embargo, existe un matiz importante: superar esos valores de referencia no significa automáticamente que comer una porción de chocolate vaya a causar una intoxicación o una enfermedad. De hecho, los autores señalaron que las concentraciones medianas de los metales estaban por debajo de esos límites y que los resultados estaban influenciados considerablemente por algunos productos con concentraciones particularmente elevadas. También indicaron que 70 de los 72 productos estaban por debajo del nivel de referencia de plomo utilizado por la FDA.
El estudio encontró además un resultado llamativo relacionado con los productos orgánicos: en esta muestra, los productos con certificación orgánica presentaron una mayor probabilidad de contener concentraciones elevadas de plomo y cadmio. Esto no significa que el chocolate orgánico sea generalmente más contaminado, sino que fue una asociación observada en los productos analizados.
¿Deberíamos dejar de comer chocolate oscuro?

Otro análisis realizado por Consumer Reports examinó 28 tabletas de chocolate oscuro de distintas marcas y detectó plomo y cadmio en todas ellas. En 23 productos, los investigadores calcularon que consumir aproximadamente una onza (28 gramos) al día podría llevar a superar los niveles de exposición utilizados por Consumer Reports como referencia de protección sanitaria.
Entre las marcas evaluadas se encontraban productos de empresas ampliamente conocidas, aunque los resultados variaban considerablemente entre productos. Consumer Reports también identificó cinco tabletas que superaban sus niveles de referencia tanto para plomo como para cadmio.
La preocupación se debe a que la exposición prolongada al plomo y al cadmio puede tener consecuencias para la salud. El plomo puede afectar el sistema nervioso, la presión arterial, los riñones y otros sistemas del organismo. En niños, la exposición es especialmente preocupante porque puede interferir con el desarrollo neurológico y el aprendizaje. El cadmio también puede acumularse en el organismo y afectar principalmente a los riñones y los huesos después de una exposición prolongada.
Esto no significa que comer chocolate oscuro ocasionalmente vaya a provocar esos problemas. El riesgo depende de la cantidad consumida, la frecuencia, la concentración de contaminantes y la exposición procedente de otras fuentes. Además, las personas no están expuestas únicamente a través del chocolate: estos metales pueden encontrarse en otros alimentos y en el ambiente.
El objetivo de estos análisis tampoco es demostrar que el chocolate oscuro sea perjudicial en general. De hecho, el estudio de 72 productos concluyó que la contaminación variaba ampliamente entre muestras y que algunos productos presentaban concentraciones relativamente bajas. Esto indica que existe margen para que los fabricantes reduzcan la presencia de estos contaminantes mediante mejores prácticas agrícolas y de procesamiento.
Por ahora, los resultados respaldan una recomendación sencilla: variar la alimentación y evitar un consumo excesivo y cotidiano de un mismo producto cuando existen alternativas con menores concentraciones de contaminantes. Las personas con mayor vulnerabilidad, como niños y embarazadas, pueden beneficiarse especialmente de consultar las recomendaciones de las autoridades sanitarias de su país.
Los análisis disponibles muestran que algunos chocolates oscuros pueden contener cantidades relevantes de plomo y cadmio, pero no todos presentan las mismas concentraciones. Los resultados tampoco demuestran que comer chocolate ocasionalmente sea peligroso. La exposición acumulada y la cantidad consumida son factores importantes al valorar el riesgo.
Referencia:
- Nutrition and Food Science Technology/A multi-year heavy metal analysis of 72 dark chocolate and cocoa products in the USA. Link
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