Los videos cortos están en todas partes: en el celular mientras desayunas, en el transporte, incluso antes de dormir. Un estudio de T. Yan y su equipo (2024), publicado en Frontiers in Human Neuroscience, revela que pasar demasiado tiempo enganchado a estos clips puede afectar nuestra atención y nuestra capacidad de autocontrol, dificultando concentrarse y controlar impulsos en el día a día.

Atención bajo ataque
El estudio midió la actividad cerebral de 48 jóvenes usando EEG mientras realizaban tareas de atención. Los resultados mostraron que quienes tenían más tendencia a engancharse a videos cortos presentaban una disminución en el control ejecutivo de la región prefrontal, clave para concentrarse y tomar decisiones. Este efecto se observó específicamente durante tareas cognitivas, pero no en estado de reposo, lo que indica que el problema aparece cuando necesitamos realmente enfocar nuestra atención.
Autocontrol debilitado
Además de afectar la atención, la adicción a videos cortos reduce la capacidad de autocontrol. Esto se traduce en dificultad para resistir impulsos, posponer gratificaciones o mantener hábitos saludables. Si te cuesta dejar el celular durante las comidas o antes de dormir, no es solo un mal hábito: tu cerebro se ha acostumbrado a recompensas rápidas y constantes, y necesita entrenamiento para recuperar el control.
Qué podemos hacer
No se trata de eliminar los videos cortos, sino de usarlos de manera consciente. Pausas conscientes, límites de tiempo y actividades que ejerciten la atención y el autocontrol pueden ayudar a mitigar sus efectos. Conocer cómo estas plataformas afectan nuestro cerebro es el primer paso para equilibrar diversión y concentración, y evitar que el entretenimiento rápido interfiera con nuestras funciones cognitivas más importantes.
Referencia:
- Mobile phone short video use negatively impacts attention functions: an EEG study. Link.
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