Una investigación realizada en Alemania ha revelado una capacidad inesperada de los routers Wi-Fi modernos. Utilizando señales inalámbricas y sistemas de inteligencia artificial, los científicos demostraron que estos dispositivos pueden identificar personas específicas sin cámaras ni sensores adicionales, planteando nuevas preocupaciones sobre privacidad y vigilancia digital.
El sistema utiliza señales Wi-Fi de los routers para reconocer características físicas únicas

El estudio fue realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), en Alemania, quienes analizaron una función presente en muchos routers modernos llamada beamforming. Esta tecnología permite dirigir las señales Wi-Fi hacia dispositivos concretos para mejorar la velocidad y la estabilidad de la conexión.
Para funcionar correctamente, los dispositivos conectados envían información constante al router mediante un proceso conocido como Beamforming Feedback Information (BFI). Aunque su propósito original es optimizar la comunicación inalámbrica, los científicos descubrieron que estos datos contienen mucha más información de la que se pensaba.
Las señales Wi-Fi se ven alteradas por todo lo que encuentran a su paso, incluyendo paredes, muebles, mascotas y personas. Al analizar cómo se modifican estas ondas, los investigadores lograron construir perfiles físicos de los individuos presentes en el entorno.
Durante las pruebas, sistemas de aprendizaje automático analizaron datos de 161 participantes y alcanzaron una precisión de identificación del 99,5 %. Incluso cuando las personas cambiaban su forma de caminar o transportaban mochilas y otros objetos, la tecnología seguía identificándolas correctamente en muchos casos.
Los investigadores compararon el sistema con una cámara, aunque en lugar de utilizar luz visible emplea ondas de radio para detectar y diferenciar a cada individuo.
Los expertos advierten sobre riesgos importantes para la privacidad
Lo que más preocupa a los investigadores es que los datos utilizados para realizar estas identificaciones no están cifrados. Según el estudio, la información puede capturarse sin necesidad de conectarse directamente al router, lo que abre la puerta a posibles abusos por parte de terceros.
Además, el sistema funciona incluso cuando las personas se encuentran detrás de paredes o fuera del campo visual directo, algo que lo diferencia de las cámaras tradicionales. Esta capacidad ha generado inquietud porque podría utilizarse para monitorear la presencia y los movimientos de individuos sin su consentimiento.
Los autores señalan que la tecnología de detección mediante Wi-Fi podría tener aplicaciones legítimas en áreas como seguridad, asistencia médica o automatización inteligente. Sin embargo, consideran que la identificación de personas mediante estas señales constituye un potencial ataque a la privacidad.
Debido a que millones de hogares y espacios públicos ya utilizan routers compatibles con beamforming, los investigadores piden que fabricantes y reguladores implementen medidas de protección más estrictas. Incluso sugieren reconsiderar el uso de esta tecnología si no pueden garantizarse mecanismos efectivos de privacidad.
El estudio muestra que las redes Wi-Fi pueden revelar mucho más que información de conectividad. Aunque la tecnología todavía se encuentra en fase experimental, los hallazgos plantean preguntas importantes sobre privacidad, consentimiento y vigilancia. Los expertos consideran que será necesario desarrollar nuevas protecciones antes de una adopción más amplia.
Referencia:
- ACM/BFId: Identity Inference Attacks Utilizing Beamforming Feedback Information. Link
Descubre más desde Cerebro Digital
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.