Desde la antigüedad, el romero ha sido considerado un tónico natural para la mente. Los estudiantes griegos, por ejemplo, solían colocarse coronas de esta planta antes de los exámenes. Ahora, un estudio publicado en Therapeutic Advances in Psychopharmacology confirma la base científica de esta tradición: los niveles de 1,8-cineol, el principal componente del aceite esencial de romero, se relacionan directamente con una mayor agudeza mental.
Un aroma con historia y ciencia detrás
En la investigación, veinte voluntarios fueron expuestos a distintas concentraciones del aroma de romero. Al analizar sus muestras sanguíneas y pruebas de memoria, los científicos observaron que quienes absorbían más del compuesto mostraban mayor velocidad y precisión en sus respuestas. Este descubrimiento sugiere que esta planta no solo estimula los sentidos, sino también el cerebro, convirtiéndose en un aliado natural para mejorar la concentración y el enfoque mental.

Cómo actúa el romero en el cerebro
El secreto de su efecto reside en su química natural. El 1,8-cineol pertenece a los terpenos, pequeñas moléculas liposolubles capaces de atravesar la barrera hematoencefálica y llegar al sistema nervioso central. Allí, inhiben la acción de enzimas como la acetilcolinesterasa (AChE), responsables de descomponer la acetilcolina, un neurotransmisor clave en la memoria, la atención y el aprendizaje.
Gracias a este mecanismo, el cerebro mantiene una comunicación neuronal más eficiente. Los investigadores Mark Moss y Lorraine Oliver del Brain, Performance and Nutrition Research Centre (Centro de Investigación en Cerebro, Rendimiento y Nutrición) de la Universidad de Northumbria, también detectaron un ligero efecto sobre el estado de ánimo: niveles elevados del compuesto se asociaron con una disminución de la sensación de satisfacción.
Esto sugiere que el aroma del romero puede influir en la cognición y el ánimo a través de diferentes vías neuroquímicas. Aunque no incrementa la atención ni la alerta de forma directa, sí parece optimizar la precisión mental y el procesamiento de la información.

Cromatograma de un estándar con concentración de 5 ppm. El 1,8-cineol aparece a los 9,62 minutos y el estándar interno, terpineno, a los 11,12 minutos.
Más allá del mito: usos y precauciones del romero
Aunque el 1,8-cineol constituye gran parte del aceite esencial de romero, otros compuestos como el ácido rosmarínico y el ácido ursólico también podrían desempeñar un papel en sus efectos. Por eso, los especialistas advierten que todavía es pronto para considerarlo un “suplemento cognitivo natural”. Sin embargo, su uso aromático puede ser una herramienta segura para mantener la mente activa y enfocada durante el estudio o el trabajo.

Utilizar un difusor con aceite esencial de romero o mantener una ramita fresca en el lugar de estudio podría favorecer la concentración. Eso sí, se recomienda hacerlo con moderación: una exposición excesiva, especialmente en espacios cerrados, puede resultar molesta o irritante para personas sensibles a los olores intensos. En pequeñas dosis, esta planta demuestra que la naturaleza aún guarda secretos para mejorar nuestras capacidades mentales.
Referencia:
- Plasma 1,8-cineole correlates with cognitive performance following exposure to rosemary essential oil aroma. Link.
Relacionado
Descubre más desde Cerebro Digital
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
