La ecóloga Suzanne Simard descubrió algo muy interesante de las plantas; la interacción entre especies vegetales y hongos micorrícicos facilita la transferencia de nutrientes esenciales. Esta comunicación subterránea no solo conecta las plantas, sino que también puede mejorar su crecimiento en conjunto mediante el intercambio de carbono, nitrógeno y fósforo a través de micelios comunes.
Compatibilidad y conexión micorrícica entre plantas

Múltiples especies vegetales pueden tener relaciones con la misma especie de hongo micorrícico, formando una red subterránea conectada por un micelio común. Esta unión permite que se comuniquen y se transfieran recursos entre las plantas.
Al estar presente un micelio compartido hace que sea más fácil que las plantas estén interconectadas y puedan compartirse nutrientes esenciales como carbono y nitrógeno. Esta transferencia de elementos y nutrientes a través de estas redes han sido estudiadas principalmente en laboratorio, donde se ha medido el movimiento de carbono, nitrógeno y fósforo entre las especiesconectadas por hongos.
Sin embargo, persisten dudas sobre si este intercambio es bidireccional o si beneficia netamente a alguna de las plantas involucradas. Entender cómo estas transferencias afectan su rendimiento en ambientes naturales es clave para aprovechar estas relaciones en agricultura y conservación.
Estudios de laboratorio y factores que regulan la transferencia de nutrientes

Los experimentos con trazadores isotópicos muestran que la transferencia suele ser unidireccional, aunque varios factores modifican esta dinámica. Por ejemplo, el sombreado de las plantas receptoras puede reducir o aumentar la cantidad de carbono transferido. Asimismo, la fertilización donantes con fósforo favorece el movimiento de nutrientes.
Además, el intercambio parece estar regulado por relaciones fuente-sumidero: aquellas que fijan nitrógeno pueden transferirlo hacia las que no, beneficiando diferentes especies en coexistencia. Esta interacción sugiere que las plantas y los hongos establecen un equilibrio dinámico según la disponibilidad y demanda de nutrientes.
Confirmación de la transferencia bidireccional de las plantas en condiciones naturales

En campo, mediante marcaje isotópico recíproco, se ha demostrado que la transferencia de carbono entre especies arbóreas ectomicorrícicas puede ser bidireccional. En particular, entre Betula papyrifera y Pseudotsuga menziesii se evidencia que P. menziesii recibe una ganancia neta de carbono equivalente al 6% de su absorción fotosintética.
Este intercambio se realiza principalmente a través de conexiones hifales directas, ya que plántulas sin ectomicorrizas, como Thuja plicata , absorben poco isótopo. Además, condiciones como el sombreado regulan la magnitud de la transferencia, destacando nuevamente las relaciones fuente-sumidero como factor clave para el control del flujo de carbono.
Las conexiones micorrícicas permiten un intercambio bidireccional de nutrientes entre plantas, regulado por factores ambientales y fisiológicos. Este proceso es fundamental para la cooperación vegetal en ecosistemas naturales, impactando su crecimiento y supervivencia.
Referencia:
- Nature/Net transfer of carbon between ectomycorrhizal tree species in the field. Link
Relacionado
Descubre más desde Cerebro Digital
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
