El creador de contenido Mario Colomina contrajo una infección grave por morderse las uñas. La bacteria Staphylococcus aureus invadió su cuerpo y le provocó embolias cerebrales, daño en órganos vitales y una cirugía a corazón abierto. Su caso es una advertencia sobre un hábito común que puede ser letal.
Morderse las uñas que casi le cuesta la vida

Mario Colomina, joven creador de contenido y personalidad activa en redes sociales, nunca imaginó que el hábito compulsivo de morderse las uñas lo llevaría al borde de la muerte. Su historia comenzó con lo que parecía un simple «uñero», una inflamación típica por la irritación constante de la cutícula, pero detrás de eso se ocultaba una amenaza mayor: Staphylococcus aureus, una bacteria presente en la piel de gran parte de la población y que, bajo ciertas condiciones, puede tornarse mortal.
En su participación en el programa TardeAR, conducido por Ana Rosa Quintana, Mario reveló detalles del infierno médico que vivió. La bacteria logró filtrarse por las heridas de sus dedos hasta llegar a su válvula mitral, una de las principales válvulas del corazón.
«Cada vez que el corazón bombeaba sangre, la bacteria se extendía por todo mi cuerpo».
Relató con claridad. La consecuencia fue devastadora: embolias cerebrales, daño en órganos como el bazo y los riñones, y una infección cardíaca tan severa que requirió una operación a corazón abierto para reemplazar la válvula infectada.
A pesar de haber pasado por una intervención quirúrgica de alto riesgo y de conocer en carne propia las consecuencias, Mario admite que no ha logrado dejar el hábito de morderse las uñas.
“He intentado de todo… productos con mal sabor, picante, lo que sea, pero al final vuelvo a hacerlo”, confesó.
Esta dependencia de morderse las uñas, según él mismo, se debe a su carácter ansioso y a la inconsciencia con la que repite la conducta. Aunque su cirugía ocurrió hace una década, el trauma sigue presente, tanto como el impulso nervioso que le impide abandonar el gesto compulsivo.
Staphylococcus aureus: una bacteria común con efectos devastadores

El Staphylococcus aureus, o estafilococo dorado, es una bacteria que puede vivir sin causar problemas en la piel o la nariz de aproximadamente el 30 % de las personas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). No obstante, cuando entra al cuerpo a través de una herida abierta, puede ocasionar infecciones graves e incluso poner en riesgo la vida. En el caso de Mario, su entrada fue tan simple como una cutícula rota y mordida.
Esta bacteria es altamente contagiosa. De acuerdo con la Clínica Cleveland, el contacto con pus infectado, toallas contaminadas o secreciones puede propagarla rápidamente. Sus manifestaciones más comunes incluyen abscesos, forúnculos, foliculitis (infección de los folículos pilosos), celulitis y, en los casos más severos, el síndrome de piel escaldada estafilocócica, que puede provocar grandes daños a la piel y requerir hospitalización.
La gravedad del estafilococo aumenta cuando logra viajar a través del torrente sanguíneo. En estos casos, puede provocar sepsis, neumonía, endocarditis (infección de las válvulas cardíacas) y embolias en órganos como el cerebro, el corazón o el bazo. Mario Colomina fue víctima de todas estas consecuencias, y su historia sirve para ilustrar cómo una bacteria común puede desatar una cadena de efectos sistémicos letales si no se detecta y trata a tiempo.
El diagnóstico precoz es fundamental. Dolor inusual en una parte del cuerpo, fiebre persistente, fatiga extrema o la aparición de abscesos pueden ser signos de una infección estafilocócica avanzada. En esos casos, la consulta médica debe ser inmediata. También es crucial la higiene personal, evitar manipular heridas abiertas y abandonar hábitos como morderse las uñas, chuparse los dedos o reventar granos, prácticas que muchos normalizan sin considerar sus riesgos.
Finalmente, cabe mencionar que el sistema inmunológico de cada persona influye en el impacto que puede tener una bacteria como el Staphylococcus aureus. Sin embargo, depender de la suerte o de la fortaleza del propio organismo no es una estrategia recomendable. La prevención sigue siendo el mejor tratamiento.
La historia de Mario Colomina es más que una anécdota viral: es una advertencia seria sobre los peligros ocultos en hábitos que parecen inofensivos. Morderse las uñas no solo afecta la estética o la salud dental, también puede abrir la puerta a infecciones potencialmente mortales. La lección está clara: tu salud empieza por tus manos.
Referencia:
- CDC/Conceptos básicos de Staphylococcus aureus. Link
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