Descubren molécula que puede combatir a más de 300 tipos de bacterias resistentes a los medicamentos

La resistencia a los antibióticos es un problema importante que los científicos y las organizaciones de salud buscan superar. Pronto, la ayuda puede llegar tras el descubrimiento de una nueva molécula que puede controlar eficazmente las bacterias que se han vuelto resistentes a los medicamentos.

Cultivo de bacterias gram negativas.

La molécula se llama fabimicina, y más adelante podría usarse para combatir algunas de las infecciones más persistentes que los humanos pueden contraer.

El nuevo tratamiento potencial se dirige a las bacterias gramnegativas, un grupo de patógenos difíciles de matar que comúnmente están detrás de las infecciones del tracto urinario, los pulmones e incluso el torrente sanguíneo.

Su resiliencia se debe a una membrana externa protectora que ayuda a proteger la pared de sustancias dañinas como los antibióticos. Un estudio en un hospital inglés encontró que más de un tercio de las personas con infecciones sanguíneas por bacterias gramnegativas habían muerto en un año, lo que demuestra los desafíos que implica el manejo de estos microbios robustos.

“Los estudios genómicos y los experimentos con cepas deficientes en permeabilidad han revelado una variedad de objetivos biológicos que pueden participar para matar bacterias gramnegativas, sin embargo, la formidable membrana externa y las promiscuas bombas de expulsión de estos patógenos impiden que muchos antibióticos candidatos alcancen estos objetivos”.

Investigadores

Fabimicina supera estos problemas al pasar a través de la capa externa de la célula, evitando las bombas que eliminan el material extraño para permitir que la molécula se acumule donde puede causar más daño. La sustancia también logra evitar eliminar demasiadas bacterias saludables, otro problema con los tratamientos actuales.

En las pruebas, la fabimicina tuvo un efecto sobre más de 300 tipos de bacterias resistentes a los medicamentos. Además, en modelos de ratones se demostró que reduce los niveles de bacterias dañinas en ratones con neumonía o infecciones del tracto urinario a donde estaban antes de la infección.

Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que la fabimicina pueda incorporarse a un medicamento que realmente se use, pero las señales son buenas. Sin duda, valdrá la pena vigilarlo mientras los investigadores lo preparan para su uso en pruebas con humanos.

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