Un carguero con 3.000 automóviles, entre ellos cientos de vehículos eléctricos, arde desde el martes pasado en pleno Océano Pacífico. La tripulación fue evacuada frente a las costas de Alaska tras un incendio que, todo indica, fue alimentado por las baterías de iones de litio.

Un barco a la deriva y un incendio imparable
El Morning Midas zarpó de Yantai, China, con destino a Lázaro Cárdenas, México. En su interior llevaba unos 3.000 automóviles, de los cuales 750 eran vehículos eléctricos o híbridos. Fue en la medianoche del martes cuando la tripulación detectó humo proveniente de la cubierta. A pesar de los esfuerzos iniciales para contener el fuego con los sistemas de supresión a bordo, la situación se volvió insostenible. Los 22 marineros abandonaron el barco en botes salvavidas y fueron rescatados por un buque cercano. La nave siniestrada quedó flotando, envuelta en llamas, a unos 490 kilómetros al sur de Adak, Alaska.
La causa exacta del incendio aún no ha sido determinada, pero todo apunta a una falla relacionada con las baterías de litio a bordo. Zodiac Maritime, la compañía gestora del buque, afirmó que la prioridad fue preservar la vida de la tripulación y que ya ha activado un operativo de salvamento liderado por Resolve Marine. Se espera que un equipo especializado llegue al lugar antes del 9 de junio.
Baterías de litio
Los incendios en vehículos eléctricos no son frecuentes, pero cuando ocurren, se convierten en verdaderos retos. La razón está en la fuga térmica, un fenómeno en el que una batería de iones de litio, al sobrecalentarse o sufrir un cortocircuito, desencadena una reacción en cadena. El resultado: llamas intensas, temperaturas extremas y una tendencia a reavivarse incluso después de haber sido aparentemente apagados.
En el caso del Morning Midas, la concentración de vehículos, la falta de ventilación y la potencia energética acumulada en las baterías eléctricas generaron el entorno perfecto para un incendio de larga duración. Situaciones similares ya han ocurrido antes. En 2022, un buque con 4.000 autos se hundió en el Atlántico tras incendiarse. En 2023, otro caso en aguas neerlandesas dejó una víctima fatal. Las cifras confirman que, aunque la frecuencia de estos incidentes no es alta, sus consecuencias pueden ser catastróficas.
Tecnología en evolución, desafíos que persisten
El auge global de los vehículos eléctricos ha impulsado innovaciones para hacer más seguras sus baterías. Empresas como Alkegen, con sede en Texas, ya comercializan nuevos aislantes con aerogel que prometen contener la fuga térmica. A esto se suman mejoras en los sistemas de monitoreo y protocolos de carga que reducen el riesgo de sobrecarga y fallas térmicas.
A pesar de estos avances, el ritmo de producción y exportación de vehículos eléctricos sigue creciendo a escala mundial. Esto implica una mayor exposición a riesgos en cadenas logísticas que aún no están plenamente adaptadas para transportar este tipo de carga. El incendio del Morning Midas pone sobre la mesa una urgencia: revisar protocolos, rediseñar soluciones navales y anticiparse a los nuevos desafíos de la movilidad eléctrica.
Referencia:
- Fire on ship carrying EVs forces evacuation after blaze reignites. Link.
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