Un estudio liderado por la Universidad de California en Berkeley, realizado en la Amazonia brasileña y publicado en la revista Nature, alerta sobre la aparición de un nuevo régimen climático extremo. Este fenómeno, denominado clima hipertropical, combina temperaturas récord y sequías prolongadas, y podría redefinir el futuro del mayor bosque tropical del mundo y su papel en la estabilidad climática global.

El clima hipertropical: un punto de inflexión para la selva amazónica
La Amazonia se acerca a un umbral climático sin precedentes. El concepto de “clima hipertropical” describe un escenario en el que el calor extremo y la escasez de agua dejan de ser episodios ocasionales y se convierten en la nueva normalidad. A diferencia de las sequías históricas, estas condiciones aparecen con mayor frecuencia, duran más tiempo y, de forma preocupante, pueden presentarse incluso durante la estación lluviosa.
Este cambio altera los procesos fisiológicos básicos de los árboles. Cuando la humedad del suelo desciende por debajo de niveles críticos, los árboles reducen su actividad metabólica para sobrevivir. Cierran sus poros, disminuyen la fotosíntesis y limitan la captura de dióxido de carbono. A corto plazo, esto debilita al bosque; a largo plazo, incrementa la mortalidad arbórea y acelera la degradación del ecosistema.
El estudio señala que, si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan al ritmo actual, estas sequías calientes podrían extenderse durante buena parte del año hacia finales de siglo. Esto marcaría un punto de no retorno: la Amazonia dejaría de funcionar como un bosque tropical húmedo estable y comenzaría a comportarse como un ecosistema distinto, más frágil y menos capaz de autorregularse frente al cambio climático.
Consecuencias globales: carbono, biodiversidad y decisiones humanas
El impacto del clima hipertropical no se limita a la región amazónica. Los bosques tropicales son uno de los principales sumideros de carbono del planeta, y su debilitamiento tiene efectos directos sobre el calentamiento global. A medida que aumenta la mortalidad de los árboles y disminuye la absorción de dióxido de carbono, más gases permanecen en la atmósfera, intensificando el cambio climático en un círculo difícil de romper.
Además, no todas las especies reaccionan igual. Los árboles de crecimiento rápido y baja densidad de madera, frecuentes en bosques secundarios, son los más vulnerables al estrés térmico e hídrico. Esto provoca un cambio progresivo en la composición del bosque, con implicaciones para la biodiversidad, la estabilidad del suelo y los servicios ecosistémicos de los que dependen millones de personas.
Los investigadores advierten que procesos similares podrían replicarse en otras regiones tropicales, como África occidental y el sudeste asiático. En este contexto, la Amazonia funciona como un indicador temprano del futuro climático global. La magnitud del impacto dependerá, en gran medida, de las decisiones humanas actuales: reducción de emisiones, conservación forestal y políticas climáticas efectivas.
El surgimiento del clima hipertropical en la Amazonia no es una hipótesis lejana, sino una señal clara del rumbo que está tomando el planeta. La ciencia muestra que el bosque aún resiste, pero también que su capacidad de adaptación tiene límites. Actuar ahora no solo significa proteger laAmazonia, sino preservar uno de los pilares fundamentales del equilibrio climático global.
Referencia:
- Hot droughts in the Amazon provide a window to a future hypertropical climate.Link.
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