La muerte de un alpinista en el Nama Peak, en la provincia china de Sichuan, ha dejado una profunda huella en la comunidad montañista. El accidente ocurrió cuando el joven de 31 años perdió el equilibrio mientras ascendía tras desatarse el arnés.
El accidente que sacudió a la expedición
Durante una de las etapas más técnicas del Nama Peak, un montañista de 31 años decidió soltar la cuerda de seguridad para hacerse una fotografía. Fue un instante de descuido que terminó en tragedia: tropezó con sus crampones y se precipitó por una ladera helada, cayendo más de 200 metros a unos 5.300 metros de altitud.
El momento fue presenciado y grabado por otra expedición que se encontraba cerca, sin posibilidad de intervenir. Poco después, las imágenes comenzaron a circular en redes sociales chinas, generando un intenso revuelo. Muchos montañistas expresaron pesar, pero también reflexionaron sobre cómo el deseo de captar una imagen puede llevar a minimizar los riesgos.
La policía local ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias y confirmar si la expedición cumplía con los protocolos de seguridad. Por ahora, no se ha revelado la identidad de la víctima ni si la expedición contaba con guías profesionales, lo que mantiene abierta la conversación sobre la responsabilidad en este tipo de ascensiones.
El Nama Peak: una montaña que exige respeto

El Nama Peak, con 5.588 metros de altitud, es un desafío reservado para alpinistas con experiencia. Su ubicación, al oeste del Monte Gongga, lo convierte en un terreno complejo donde abundan pendientes heladas, pasos técnicos y condiciones extremas que requieren un dominio avanzado del equipo. Allí, cada movimiento cuenta y un error puede ser definitivo.
Para afrontar este tipo de ascensiones no basta con tener valor: se necesita aclimatación progresiva, buena condición física y un uso riguroso de herramientas como crampones, cuerdas, arnés y piolets. Además, la altitud reduce la capacidad de reacción, aumentando significativamente el riesgo de accidentes.
El caso de este alpinista subraya la importancia de mantener la disciplina incluso en los momentos más cotidianos de la expedición. Una simple acción, como ajustar mal un equipo o quitarse la cuerda por unos segundos, puede desencadenar un desenlace fatal. El respeto por la montaña implica preparación, reconocer sus límites y no ceder a la improvisación.
Referencia:A 31-year-old hiker tragically fell to their death while climbing Mount Nama. Link.
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