Científicos del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) han desarrollado con éxito una innovadora terapia que permite recuperar la visión al promover la regeneración del nervio retiniano. El estudio, publicado el 25 de marzo de 2025 en Nature Communications, revela que bloquear la proteína Prox1 permite a la retina de los mamíferos regenerar neuronas, un proceso que antes se consideraba imposible.

Un hallazgo decisivo: impedir la transferencia de Prox1
El grupo de investigación, encabezado por el profesor Jin Woo Kim del Departamento de Ciencias Biológicas, identificó a la proteína Prox1 (prospero homeobox 1) como un obstáculo clave para la regeneración retiniana en mamíferos. A diferencia de especies como peces y anfibios —capaces de reparar sus retinas dañadas—, los mamíferos pierden esta habilidad, lo que conlleva una pérdida visual irreversible en enfermedades como la retinitis pigmentosa o la degeneración macular.
El descubrimiento más revelador fue constatar que Prox1 se acumula en las células gliales de Müller (MG) en retinas lesionadas de mamíferos, mientras que en peces —donde ocurre regeneración— estas células están libres de dicha proteína. Lo más sorprendente es que en los mamíferos, Prox1 no se produce dentro de las propias MG, sino que es transferida desde neuronas adyacentes incapaces de degradarla.
Para contrarrestar esto, los científicos desarrollaron un anticuerpo capaz de neutralizar a Prox1 antes de que alcance las MG. Al aplicar esta terapia mediante un vector viral adenoasociado (AAV) en ratones con retinitis pigmentosa, lograron una regeneración retiniana duradera y una restauración de la visión que se mantuvo por más de seis meses.
Resultados alentadores en dos modelos de ratones con retinitis pigmentosa

El nuevo enfoque terapéutico fue evaluado en dos modelos murinos que simulan la retinitis pigmentosa: uno de inicio temprano (Pde6brd10/rd10) y otro de inicio tardío (Rp1tvrm64/tvrm64). En el primer caso, la terapia logró frenar significativamente la pérdida de visión, aunque el efecto fue limitado por la rapidez con que avanza la degeneración en este modelo.
En contraste, los resultados fueron mucho más prometedores en el modelo de inicio tardío. Los ratones que recibieron el tratamiento conservaron una agudeza visual estable, mientras que los no tratados experimentaron un deterioro progresivo. Lo más destacado fue que, incluso en animales que ya habían comenzado a perder visión, la intervención permitió una recuperación funcional visible dentro del primer mes. Esta mejora se mantuvo durante al menos seis meses, demostrando la durabilidad del efecto terapéutico.
Futuras aplicaciones clínicas

La compañía biotecnológica Celliaz Inc. está trabajando en el desarrollo de esta innovadora terapia para tratar diversas enfermedades degenerativas de la retina que, hasta ahora, no cuentan con opciones terapéuticas eficaces. La meta es iniciar los ensayos clínicos en humanos hacia el año 2028, marcando un paso clave en la posible implementación médica del tratamiento.
El proyecto ha contado con el respaldo financiero de la Fundación Nacional de Investigación de Corea (NRF) y la Fundación de Desarrollo de Medicamentos de Corea (KDDF), reflejando el interés institucional en impulsar soluciones que podrían transformar el tratamiento de la ceguera.
Referencia:
- Restoration of retinal regenerative potential of Müller glia by disrupting intercellular Prox1 transfer. Link.
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