Hace algunas décadas, las personas disponían aproximadamente 17 minutos para escapar de un incendio en casa. Hoy, esa ventana de tiempo se ha reducido drásticamente a solo 3 minutos. La razón principal radica en los materiales modernos utilizados en la construcción y el mobiliario de los hogares, que hacen que las llamas se propaguen más rápidamente.

Materiales modernos: el peligro oculto
La mayoría de los muebles y materiales de construcción actuales están hechos con fibras sintéticas, plásticos y otros derivados del petróleo. Estos materiales tienen una alta inflamabilidad y generan humo tóxico en grandes cantidades cuando se queman. En contraste, los hogares de hace décadas estaban construidos con madera maciza, algodón y otros materiales naturales que ardían más lentamente.
Un experimento de Underwriters Laboratories (UL) comparó dos habitaciones: una amueblada con materiales modernos y otra con materiales tradicionales. En menos de cinco minutos, la habitación moderna estaba envuelta en llamas, mientras que la otra tardó más de 30 minutos en alcanzar el mismo nivel de combustión. Esta demostración pone en evidencia el peligro que representan los materiales actuales en la velocidad de propagación del fuego.

La importancia de un plan de evacuación ante un incendio
Dado el poco tiempo disponible para escapar en caso de incendio, los expertos en seguridad recomiendan contar con un plan de evacuación bien definido. Todas las personas en el hogar deben conocer las rutas de salida y tener un punto de encuentro fuera de la casa.
Las alarmas de humo desempeñan un papel crucial en la seguridad. Es fundamental asegurarse de que funcionen correctamente y de que haya suficientes dispositivos en el hogar pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Los oficiales de seguridad enfatizan la necesidad de actuar rápidamente: cuando una alarma de humo se activa, no hay tiempo para dudas. Es esencial salir de inmediato.
Mientras los expertos en seguridad alertan sobre la rapidez con la que los materiales modernos propagan el fuego, la industria del mueble se defiende argumentando que los materiales sintéticos han reducido los riesgos de incendios ardientes, una de las principales causas de ignición. Sin embargo, el problema sigue siendo la velocidad con la que el fuego puede consumir una habitación entera, lo que limita las posibilidades de escape.
Esto subraya la importancia de medidas preventivas, como evitar la acumulación de materiales altamente inflamables, utilizar retardantes de fuego en la decoración y asegurarse de que las vías de escape estén siempre despejadas.
Referencia:
New Science Fire Safety Journal. Link.
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