Una nueva era de la neurociencia está aquí, después de que un equipo de científicos lograran revertir los síntomas del Alzheimer. El grupo conformado por expertos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña y el Aspiración de China Occidental, usó nanopartículas bioactivas que restauraron la función vascular cerebral. Es posible que estemos entrando en un nuevo capítulo para restaurar las neuronas y más allá.
Un tratamiento que redefine el enfoque contra el Alzheimer

Durante décadas, los tratamientos para el Alzheimer se han centrado en las neuronas, intentando frenar el daño cerebral directamente. Sin embargo, este nuevo estudio propone un cambio radical: atacar la enfermedad desde la vasculatura.
Ahora, una colaboración entre el IBEC, el WCHSU y la colaboración de científicos británicos, lograron lo que parecía imposible: revertir el Alzheimer. El estudio fue probado en ratones y, en solo tres inyecciones ya habían suficientes nanopartículas bioactivas.
Estas nanopartículas actúan como “fármacos supramoleculares”, capaces de restaurar la función de la barrera hematoencefálica (BHE), una estructura que protege al cerebro y regula su entorno. En los ratones tratados, los resultados fueron sorprendentes: una hora después de la primera dosis, la cantidad de proteína amiloide-β —uno de los principales causantes del Alzheimer— se redujo entre un 50 y 60%.
El estudio, publicado en Signal Transduction and Targeted Therapy Journal, observó que los animales recuperaron comportamientos normales incluso meses después del tratamiento. Esto sugiere que la restauración vascular no solo elimina toxinas, sino que también reactiva los procesos naturales del cerebro, logrando una recuperación integral sin necesidad de actuar directamente sobre las neuronas.
Quiénes lo lograron y cómo funciona la terapia

El proyecto fue codirigido por la doctora Lorena Ruiz Pérez, del IBEC y la Universidad de Barcelona, y Junyang Chen, del Hospital de China Occidental y del University College London. Junto a sus equipos, desarrollaron una nanotecnología de precisión capaz de imitar los ligandos naturales del cerebro para reiniciar su sistema de limpieza.
Normalmente, la proteína LRP1 es quien transporta las moléculas desechadas, transformándolas en amiloide-β, a través de la barrera hematoencefálica hacia la sangre. Pero en el Alzheimer este mecanismo no funciona, lo que provoca que los desechos tóxicos se acumulen.
Por ello, el equipo desarrolló las nanopartículas que funcionan como un “interruptor biológico”, uniéndose a Aβ y llevándoselo del cerebro. Básicamente, reactivan el ciclo natural de limpieza.
El efecto fue duradero. En ratones de 12 meses —equivalente a un ser humano de 60 años—, el tratamiento permitió que, seis meses después, los animales mostraran un comportamiento similar al de ejemplares jóvenes y sanos. Este resultado sugiere que restaurar la salud vascular podría detener, e incluso revertir, la progresión del Alzheimer.
Por qué este descubrimiento podría cambiar la medicina

El cerebro humano depende de una densa red de mil millones de capilares que aseguran el suministro de oxígeno y nutrientes. Cuando esta red falla, como en el Alzheimer, las neuronas quedan aisladas y vulnerables.
Pero existe una gran diferencia a las terapias comunes, que no necesitan de otros fármacos u operaciones genéticas.
A diferencia de las terapias tradicionales, esta estrategia no requiere fármacos externos ni modificaciones genéticas. Las nanopartículas están diseñadas para interactuar con los receptores celulares y activar su propio mecanismo de regeneración. Según Ruiz Pérez, esto representa “una nueva generación de tratamientos que podrían aplicarse no solo al Alzheimer, sino también a otras demencias y enfermedades neurovasculares”.
El trabajo involucró a instituciones de China, España y el Reino Unido, incluyendo el IBEC, el Hospital de China Occidental Xiamen, la Universidad de Barcelona, la Academia China de Ciencias Médicas y la ICREA. Su éxito marca el inicio de una nueva era para la neurociencia: una en la que la nanotecnología podría devolverle al cerebro su equilibrio natural.
El estudio liderado por el IBEC y el WCHSU ofrece una esperanza tangible para el tratamiento del Alzheimer. Al enfocarse en la salud vascular en lugar de las neuronas, esta terapia con nanopartículas bioactivas abre una vía revolucionaria que podría cambiar el enfoque global hacia las enfermedades neurodegenerativas.
Referencia:
- Nature/Rapid amyloid-β clearance and cognitive recovery through multivalent modulation of blood–brain barrier transport. Link
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