Un avance prometedor en la lucha contra el deterioro visual asociado a la edad ha llegado desde el University College London (UCL). Investigadores han demostrado que solo tres minutos de exposición matutina a la luz roja profunda pueden mejorar notablemente la visión en personas mayores, gracias a un mecanismo natural que “recarga” la energía celular en la retina.

El poder oculto de la luz roja para revitalizar la retina
A partir de estudios previos, se sabía que la luz roja de onda larga activa las mitocondrias —las “centrales energéticas” de las células— en la retina humana, mejorando su función y ayudando a combatir la pérdida natural de visión. En el estudio publicado en Scientific Reports, los científicos aplicaron una única exposición de tres minutos a la luz roja profunda a diferentes horas del día, y descubrieron que solo la exposición matutina generaba mejoras reales.
Los participantes, con edades entre 34 y 70 años, mostraron un aumento promedio del 17% en la sensibilidad al contraste de color después de esta breve terapia, con beneficios que duraron al menos una semana. Este efecto es comparable a recargar una batería: las mitocondrias renuevan su capacidad energética, permitiendo a los fotorreceptores desempeñar mejor su función visual.

Por qué la mañana es clave y qué significa para la salud visual global
La retina tiene células especializadas —conos y bastones— que median la percepción del color y la visión con poca luz. Según los investigadores, la actividad mitocondrial varía a lo largo del día, haciendo que la exposición a la luz roja profunda funcione solo en la mañana.
Este descubrimiento es vital para millones de personas con problemas de visión relacionados con la edad. Además, abre la puerta a terapias no invasivas, accesibles y económicas que podrían aplicarse fácilmente en el hogar, con dispositivos seguros para uso diario.
Una tecnología simple con impacto global

El profesor Glen Jeffery, líder del estudio, destaca la simplicidad y seguridad del método. Con un dispositivo LED de luz roja profunda que cuesta menos de 20 dólares, una persona podría realizar esta terapia semanal mientras lleva a cabo actividades cotidianas, como tomar café o escuchar un podcast.
Aunque el estudio reconoce la necesidad de más investigación para confirmar los resultados en poblaciones más amplias, este avance representa un paso significativo hacia el cuidado preventivo y accesible de la visión, alineado con el envejecimiento global de la población.
Este método no solo promete preservar la vista, sino que también mejorar la calidad de vida y reducir los costos sociales asociados a la pérdida visual. La luz roja profunda podría ser la herramienta sencilla que revolucione el cuidado ocular en la próxima década.
Referencia:
- Weeklong improved colour contrasts sensitivity after single 670 nm exposures associated with enhanced mitochondrial function. Link.
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