Una práctica milenaria ha captado la atención de la ciencia moderna: el uso de semillas de moringa para purificar agua. Utilizada desde tiempos del Antiguo Egipto, esta técnica demuestra ser una solución económica, natural y eficaz frente a la crisis global de agua potable. Un reciente estudio, publicado en la revista Langmuir por científicos de la Universidad Estatal de Pensilvania, en colaboración con el botánico Bashir Abubakar (Universidad Ahmadu Bello, Nigeria), ha revelado cómo y por qué funciona este método ancestral.

De tradición ancestral a ciencia moderna: cómo funciona la moringa
Las semillas del árbol Moringa oleifera han sido utilizadas desde hace milenios para limpiar utensilios y purificar agua, especialmente en regiones de África y Asia. Sin embargo, hasta hace poco no se conocía con claridad el mecanismo de su efectividad. Los investigadores lograron identificar el secreto: una proteína presente en la semilla es capaz de aglutinar bacterias, fusionar sus membranas celulares y hacerlas caer al fondo del recipiente.
Este descubrimiento representa un gran paso para transformar una práctica tradicional en una herramienta de purificación respaldada por la ciencia. Al romper las membranas —la principal defensa de las bacterias—, la proteína de la moringa provoca su muerte sin necesidad de químicos ni energía adicional.
La sencillez del proceso —triturar las semillas, mezclarlas con el agua y esperar unas horas— lo convierte en una alternativa accesible, especialmente en zonas rurales sin infraestructura de saneamiento. La combinación de conocimiento ancestral y validación científica ofrece una opción concreta para abordar una de las necesidades más urgentes del mundo actual: el acceso a agua limpia y segura.
Un recurso con doble beneficio: alimento y purificador de agua
Además de purificar agua, la Moringa oleifera es comestible y altamente nutritiva: sus hojas, vainas y semillas aportan proteínas, hierro, calcio y antioxidantes, lo que la convierte en un complemento alimenticio ideal en contextos de inseguridad alimentaria. Esta doble funcionalidad refuerza su valor para comunidades que enfrentan múltiples desafíos.
El equipo de Penn State también descubrió que el momento ideal para recolectar las semillas es durante la temporada de lluvias, cuando alcanzan su madurez. Antes, la cosecha era un proceso basado en la intuición, lo que afectaba la efectividad del tratamiento del agua. Con este nuevo conocimiento, se puede planificar el cultivo de forma más eficiente y con mejores resultados.

Por si fuera poco, el cultivo de moringa puede impulsar economías locales. Como explicó Bashir Abubakar, los agricultores no solo pueden vender moringa como alimento, sino también establecer plantaciones dedicadas a la producción de semillas para tratamiento de agua. Esto generaría ingresos adicionales y permitiría reinvertir en infraestructura, educación o caminos, multiplicando el impacto social del cultivo.
Una oportunidad para transformar vidas en las regiones más vulnerables
Según datos de la organización Water.org, alrededor de 769 millones de personas no tienen acceso a agua potable segura, una situación que causa más de 840,000 muertes evitables cada año. La gran mayoría de estas personas vive en zonas rurales, donde la infraestructura de saneamiento es limitada o inexistente. En estos contextos, una solución de bajo costo, fácil de aplicar y con respaldo científico, como la moringa, puede representar la diferencia entre la salud y la enfermedad.
Si bien aún se requieren estudios adicionales para lograr una purificación completa del agua —eliminando metales pesados y otros contaminantes complejos—, los avances actuales son muy prometedores. Los investigadores están buscando financiamiento para seguir desarrollando esta tecnología y adaptarla a distintas condiciones ambientales.

La moringa, una planta sencilla con raíces antiguas, podría ser clave en la lucha global por el acceso al agua limpia. No solo representa un puente entre tradición y ciencia, sino también una herramienta poderosa para reducir desigualdades y mejorar vidas, especialmente donde más se necesita.
Referencias:
- The Flocculating Cationic Polypetide from Moringa oleifera Seeds Damages Bacterial Cell Membranes by Causing Membrane Fusion. Link.
- The Water Crisis. Link.
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