Un innovador tratamiento basado en células CAR-T ha mostrado resultados sorprendentes contra el glioblastoma, uno de los cánceres cerebrales más agresivos. En un ensayo clínico inicial, pacientes experimentaron una reducción significativa del tumor en cuestión de días, marcando un avance prometedor en la oncología.
Resultados sin precedentes en un cáncer extremadamente difícil de tratar

Investigadores del Mass General Cancer Center, parte de Mass General Brigham, han desarrollado una nueva generación de terapia CAR-T diseñada específicamente para tratar tumores sólidos como el glioblastoma.
El estudio, publicado en The New England Journal of Medicine, presenta los primeros resultados del ensayo clínico de fase 1 llamado INCIPIENT trial.
Los resultados iniciales en tres pacientes fueron impactantes. Tras una sola infusión del tratamiento, los tumores comenzaron a reducirse en cuestión de días. En uno de los casos, una paciente presentó una regresión casi completa del tumor en apenas cinco días.
Otro paciente mostró una reducción del 18.5% en solo dos días, alcanzando más del 60% en poco más de dos meses, con una respuesta sostenida durante más de seis meses. Estos resultados representan un avance significativo en un tipo de cáncer que históricamente ha sido muy difícil de tratar.
El glioblastoma es conocido por su complejidad y resistencia a los tratamientos convencionales. La heterogeneidad del tumor —es decir, la presencia de diferentes tipos de células cancerosas— ha sido uno de los principales obstáculos para terapias como la inmunoterapia.
Cómo funciona esta nueva terapia de generación de CAR-T

La terapia CAR-T consiste en modificar las células inmunitarias del propio paciente para que puedan reconocer y atacar el cáncer. En este caso, los investigadores desarrollaron una versión avanzada llamada CARv3-TEAM-E, que combina dos estrategias en una sola.
Por un lado, las células están diseñadas para atacar una mutación específica del tumor (EGFRvIII). Por otro, también liberan moléculas llamadas TEAMs, que permiten atacar otras variantes del cáncer presentes en el tumor.
Este enfoque dual busca superar uno de los mayores desafíos del glioblastoma: su diversidad celular. Al atacar múltiples objetivos, el tratamiento tiene más probabilidades de eliminar una mayor proporción de células tumorales.
Además, a diferencia de otros tratamientos, estas células se administran directamente en el cerebro, lo que permite una acción más localizada y potente.
La investigación fue liderada por la doctora Marcela Maus, junto con un equipo multidisciplinario que logró llevar esta terapia desde el laboratorio hasta pacientes en menos de cinco años.
Un avance prometedor, pero aún en desarrollo
A pesar de los resultados positivos, los investigadores señalan que el tratamiento aún no es una cura definitiva. En los tres pacientes se observó progresión del tumor con el tiempo, lo que indica que los efectos, aunque potentes, aún no son permanentes.
Los científicos creen que esto se debe a la limitada persistencia de las células modificadas en el organismo. Como siguiente paso, están explorando estrategias como múltiples infusiones o combinaciones con otros tratamientos para prolongar la respuesta.
Aun así, el impacto de estos resultados es significativo. Por primera vez, una terapia ha demostrado una reducción tan rápida y notable en tumores cerebrales avanzados.
Este avance refuerza el potencial de la inmunoterapia celular en el tratamiento de tumores sólidos, un área donde los progresos han sido más limitados en comparación con los cánceres hematológicos.
La nueva terapia CAR-T representa una esperanza real para pacientes con glioblastoma. Aunque aún se encuentra en etapas iniciales, sus resultados su
Referencia:
- The New England Journal of Medicine/Intraventricular CARv3-TEAM-E T Cells in Recurrent Glioblastoma. Link
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