La psilocibina, compuesto activo de los hongos alucinógenos, ha despertado gran interés en la ciencia moderna. Un experimento único, realizado por el neurólogo Nico Dosenbach, reveló cómo esta sustancia altera la actividad cerebral. El estudio, publicado en Nature, abre nuevas perspectivas sobre la plasticidad neuronal y sus posibles beneficios terapéuticos.
El experimento con psilocibina de Nico Dosenbach

Nico Dosenbach, profesor asociado de neurología en la Universidad de Washington en San Luis, decidió experimentar en primera persona los efectos de la psilocibina. Con la ayuda de colegas, recibió una dosis alta de 25 miligramos y se introdujo en una máquina de resonancia magnética para observar su propio cerebro en acción.
Al inicio, no sabía si había ingerido psilocibina o Ritalin, usado como placebo. La incertidumbre se disipó cuando comenzó a sentir que su mente se transformaba en una computadora. “Yo era la tableta, y mis pensamientos eran como los de una computadora”, relató a CNN.
El estudio incluyó a siete participantes adultos, quienes fueron sometidos a múltiples escaneos antes, durante y semanas después del viaje psicodélico. Algunos recibieron dosis adicionales meses más tarde. Los resultados mostraron que la psilocibina altera de manera significativa el modo predeterminado del cerebro, red responsable de nuestro sentido del yo, del espacio y del tiempo.
Este hallazgo es clave: la droga parece desincronizar temporalmente las áreas cerebrales vinculadas al pensamiento introspectivo, como soñar despierto o recordar. Esa desincronización, lejos de ser negativa, abre la puerta a una mayor flexibilidad cognitiva, lo que podría tener aplicaciones terapéuticas en el futuro.
La desincronización del cerebro

El autor principal del estudio, Joshu Siegel, explicó que la psilocibina toma un sistema fundamental para la autopercepción y lo desincroniza de manera temporal. Esto genera una experiencia psicodélica intensa a corto plazo, pero también deja una huella positiva en la plasticidad cerebral.
La plasticidad es la capacidad del cerebro para cambiar y crecer, y se considera esencial en procesos de recuperación psicológica. Según Siegel, la consecuencia a largo plazo es que el cerebro se vuelve más flexible y potencialmente más capaz de alcanzar un estado saludable.
Los escáneres mostraron que, tras el viaje, la conectividad cerebral no regresa de inmediato a su estado original. Persiste un efecto sutil durante semanas, lo que sugiere que la psilocibina podría ser una herramienta para romper patrones de pensamiento negativos y abrir nuevas rutas mentales.
Este fenómeno ha despertado gran interés en la medicina psicodélica, un campo que busca aprovechar estas sustancias para tratar trastornos como la depresión o la ansiedad. Sin embargo, los investigadores advierten que la automedicación no es recomendable: los beneficios se alcanzan mejor bajo supervisión profesional.
Implicaciones terapéuticas

Los resultados del estudio ofrecen una visión esperanzadora. La psilocibina no solo provoca un viaje psicodélico, sino que también deja un efecto duradero en la conectividad cerebral.
Dosenbach señaló que al principio se observa un impacto masivo, pero luego queda un efecto pequeño y estable. Este equilibrio es ideal para un medicamento: no destruye las redes cerebrales ni las devuelve de inmediato a su estado anterior, sino que mantiene un cambio suficiente para marcar la diferencia.
Desde la perspectiva de la psicoterapia, esta flexibilidad neuronal podría ayudar a los pacientes a romper hábitos mentales dañinos y construir nuevas formas de pensamiento. La investigación refuerza la idea de que los psicodélicos, usados con responsabilidad y en contextos clínicos, pueden convertirse en aliados de la salud mental.
El renovado interés en estas sustancias abre un camino hacia tratamientos innovadores, donde la ciencia y la experiencia subjetiva se encuentran para transformar la manera en que entendemos la mente humana.
El estudio liderado por Dosenbach demuestra que la psilocibina puede desincronizar el cerebro y aumentar su plasticidad. Más allá del viaje psicodélico, sus efectos duraderos ofrecen esperanza en el campo de la medicina psicodélica. Con supervisión adecuada, esta sustancia podría convertirse en una herramienta terapéutica transformadora.
Referencia:
- Nature/Psilocybin desynchronizes the human brain. Link
- Washington University School of Medicine/Psilocybin generates psychedelic experience by disrupting brain network. Link
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