Una madre de Estados Unidos, Paola Saldivar, conmocionó a TikTok al publicar la factura médica de su hija recién nacida en cuidados intensivos: 1.5 millones de dólares. Aunque el seguro cubrió la mayor parte, su historia abrió un fuerte debate sobre el costo del parto y la salud neonatal en Estados Unidos.

El millón y medio por salvar a su bebé
En un video que rápidamente se volvió viral, Paola Saldivar (@paolaamairani_) compartió una foto de su bebé, Analis, sosteniendo una factura de la aseguradora Blue Cross Blue Shield of Arizona. El monto total ascendía a 1,590,784 dólares, cifra que dejó sin palabras a millones de usuarios. En el pie de foto, Paola bromeó:
“Ahí va su fondo para la universidad, broma. Gracias a Dios, Analis calificó para un programa de alto riesgo que la ayudó”.
Su publicación superó los 6.4 millones de visualizaciones en pocos días. Miles de usuarios reaccionaron con indignación ante lo que consideraron una muestra extrema del sistema de salud estadounidense. “Estados Unidos endeuda a las familias y luego se queja de la baja tasa de natalidad”, escribió un usuario. Otro añadió: “Si pides una lista detallada, la cifra baja. Es cómico cómo confiesan que inflan los costos”.
En respuesta al Daily Dot, Paola explicó que sus dos hijas nacieron prematuras, pero solo una sobrevivió. “Mi hija Analis estuvo tres meses en la UCIN. Recibió muchas intervenciones que le salvaron la vida, e incluso regresó a casa con oxígeno”, relató. Afortunadamente, el seguro cubrió gran parte del monto gracias a un programa estatal llamado HARPP, que apoya a familias con recién nacidos de alto riesgo.
El caso se viralizó no solo por la cifra, sino por lo que representa: el alto costo de sobrevivir al nacer en uno de los sistemas sanitarios más caros del planeta.
El costo del nacimiento en Estados Unidos
Los datos respaldan la indignación. Según el Instituto de Costos de Atención Médica (HCCI), en 2021 el 18 % de los recién nacidos en Estados Unidos requirió atención en la UCIN, con facturas promedio de 71 158 dólares. Sin embargo, en casos graves, como el de Paola, los costos pueden superar ampliamente los 150 000 dólares por semana.
Un parto vaginal cuesta en promedio 10 808 dólares, mientras que una cesárea asciende a 16 106 dólares, sin incluir gastos médicos adicionales ni hospitalización prolongada. Estas cifras contrastan fuertemente con otros países desarrollados: en Canadá el costo ronda los 4 000 dólares, en el Reino Unido 4 500, y en Alemania o Francia apenas 2 500.

La razón principal es estructural. En EE. UU., los hospitales pueden facturar por separado cada intervención, desde una incubadora hasta la visita de un especialista, generando montos que escapan del control de los pacientes. Como señaló Katie Martin, presidenta del HCCI, “el costo promedio de tener un bebé, desde la atención prenatal hasta el posparto, ronda los 24 000 dólares. Y aumenta cada año, igual que el costo general de la salud”.
La publicación de Paola reavivó un debate que Estados Unidos parece no poder resolver: cómo un sistema con la mejor tecnología médica del mundo sigue siendo inaccesible para millones de familias trabajadoras.
Cuatrillizos, helicópteros y facturas millonarias
El caso de Paola no es único. En Ohio, Hanna Castle, madre de cuatrillizos, compartió en TikTok su propia factura: 4 millones de dólares por la atención neonatal de sus cuatro bebés. Cada uno permaneció entre 64 y 147 días en la UCIN. Aunque Medicaid cubrió la totalidad del costo, su historia desató una ola de empatía y preocupación.
“Las enfermeras bromeaban diciendo que eran bebés de medio millón de dólares”, contó Castle. En su entrevista con Good Morning America, explicó que debió renunciar a su trabajo durante el embarazo para calificar a Medicaid, ya que sin esa cobertura su familia no habría podido pagar ni una fracción del monto.
Los expertos coinciden en que los precios son desproporcionados. En promedio, un día en la UCIN cuesta 3 741 dólares, tres veces más que la atención estándar para un recién nacido sano. Este tipo de cifras ha llevado a muchas familias a endeudarse o declararse en bancarrota tras una emergencia médica.
La presidenta del HCCI lo resume con crudeza: “En Estados Unidos, tener un hijo no debería ser un lujo. Pero para muchos, lo es”.
El caso de Paola Saldivar y su “bebé de un millón de dólares” expone una verdad incómoda: en Estados Unidos, la vida puede tener precio desde su primer día. Aunque el seguro y los programas estatales salvan a algunos, miles de familias siguen enfrentando el dilema de elegir entre la salud y la deuda.
Referencia:
- Daily Dot/“Send it back!!!”: mom stuns TikTok with photo of her $1.5M NICU baby bill. Link
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