En octubre de 2025, varios perros con pelaje azul fueron avistados en la zona de exclusión de Chernóbil, despertando inquietud y curiosidad en todo el mundo. Sin embargo, lejos de ser mutaciones causadas por la radiación, la explicación científica apunta a un origen más terrenal y menos alarmante.
El hallazgo de los perros azules en Chernóbil

Las imágenes de los perros azules de Chernóbil comenzaron a circular a inicios de octubre de 2025, documentadas por el equipo del programa Perros de Chernóbil, un proyecto dedicado al monitoreo y control sanitario de los animales que viven en la zona restringida. Al menos tres ejemplares fueron registrados, todos con un tono azul brillante que cubría su pelaje casi por completo.
Ante el revuelo, los científicos del programa confirmaron la autenticidad de las fotografías de los perros azules y comenzaron una investigación para determinar la causa de la inusual coloración. Tras varios intentos por capturar y analizar a los animales, encontraron un posible origen: un baño portátil abandonado cercano al lugar donde los perros solían merodear.
Según explicó la Dra. Jennifer Betz, directora médica veterinaria del programa, todo indica que los animales se revolcaron en un líquido químico azul que se había filtrado de ese inodoro deteriorado.
“No creemos que tenga relación con la radiación de Chernóbil. Parece más bien una sustancia industrial o de desecho químico”, aseguró Betz en declaraciones.
Los análisis preliminares descartan que el químico sea tóxico en grandes cantidades, y los veterinarios aseguran que los perros azules no mostraron signos de malestar ni lesiones en la piel. “Mientras no se laman la sustancia en exceso, es prácticamente inofensivo”, añadió la especialista.
De perros abandonados a supervivientes

Lejos de ser un fenómeno nuevo, la historia de los perros de Chernóbil es un testimonio de supervivencia. Tras el desastre nuclear de abril de 1986, unas 120.000 personas fueron evacuadas de la región, dejando atrás a sus mascotas. Contra todo pronóstico, esos animales se adaptaron y prosperaron en las ruinas de la zona de exclusión.
El programa Perros de Chernóbil, fundado por el Clean Futures Fund en 2017, ha esterilizado a más de 1.000 perros y gatos, además de monitorear la salud de las poblaciones semisalvajes que habitan los alrededores de Prípiat y la planta nuclear. Este esfuerzo no solo busca controlar la población, sino también entender cómo los animales se han adaptado a décadas de radiación ambiental.
A lo largo de los años, el área ha mostrado una sorprendente recuperación ecológica. Lobos, jabalíes, zorros y aves han colonizado los espacios abandonados, algunos mostrando mutaciones genéticas que podrían aumentar su resistencia al cáncer. En este contexto, los perros azules no representan una amenaza, sino un recordatorio de la capacidad de la vida para persistir incluso en los entornos más hostiles.
El misterio químico y los antecedentes en Rusia

Este tipo de fenómenos no es exclusivo de Chernóbil. En 2021, una jauría de perros azul brillante apareció en la ciudad rusa de Dzerzhinsk, cerca de una planta química abandonada. Los expertos determinaron entonces que los animales se habían cubierto con sulfato de cobre, un compuesto industrial de color azul pálido.
Los investigadores creen que algo similar podría haber ocurrido en Chernóbil: una reacción química entre desechos antiguos y la humedad del entorno habría generado el tinte que cubrió a los perros azules. A pesar de lo inusual del suceso, la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) no ha encontrado evidencia que vincule el color con exposición a radiación.
El incidente, aunque impactante, sirvió para atraer nuevamente la atención sobre el trabajo de los voluntarios que se dedican a proteger la fauna sobreviviente del desastre. Como señala la Dra. Betz, “estos animales son descendientes de un pasado trágico, pero representan la capacidad de resistencia frente a la adversidad humana y ambiental”.
Ya sabemos que los perros azules de Chernóbil no son producto de mutaciones radiactivas, sino de la interacción entre químicos industriales y la naturaleza abandonada del lugar. Así que, más allá del misterio, nos muestra cómo la vida continúa adaptándose y resistiendo en uno de los lugares más devastados de la historia moderna.
Referencia:
- Daily Mail/Mystery as blue dogs are spotted roaming site of Chernobyl nuclear disaster. Link
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