El centro de la Vía Láctea es una de las regiones más enigmáticas de la astrofísica moderna. Un reciente análisis de datos del Telescopio de Gran Área Fermi ha aportado evidencias sobre misteriosas señales que sugieren la posible existencia de un potente acelerador de partículas en esta zona extrema del centro galáctico. El estudio, realizado por investigadores de la Academia China de Ciencias, ofrece nuevas perspectivas sobre el origen de los rayos cósmicos que alcanzan la Tierra.
El centro galáctico: un entorno extremo y complejo
El centro galáctico es el punto alrededor del cual rota la Vía Láctea y alberga el agujero negro supermasivo Sagitario A*. En esta región se concentran remanentes de supernovas, nebulosas de viento de púlsar y extensas acumulaciones de gas y polvo interestelar. Esta elevada densidad dificulta la observación directa, ya que gran parte de la radiación electromagnética queda absorbida o dispersada antes de ser detectada.
A pesar de estas limitaciones, el centro de la galaxia ha sido identificado como una fuente relevante de rayos cósmicos de alta energía y extrañas señales. Estas partículas viajan por el espacio hasta llegar a la Tierra y proporcionan información clave sobre procesos físicos extremos que no pueden reproducirse en laboratorios. No obstante, determinar su origen exacto sigue siendo un desafío debido a la coexistencia de múltiples fenómenos energéticos, lo que convierte cada nuevo hallazgo en una pieza fundamental para comprender la dinámica del núcleo galáctico.

Rayos gamma y señales de aceleración de partículas
El estudio se centró en el análisis de rayos gamma detectados por el Telescopio de Gran Área Fermi, en particular las señales procedentes de la nube molecular central situada entre la Tierra y el centro de la Vía Láctea. Estas nubes, formadas principalmente por hidrógeno y polvo interestelar, permiten analizar la interacción entre los rayos cósmicos y la materia.
Los resultados revelaron que la densidad de partículas dentro de la nube molecular era inferior a la esperada, lo que sugiere la existencia de un mecanismo que limita su penetración. Sin embargo, se observó que estas señales se desaceleran al atravesar la nube y se aceleran nuevamente al salir de ella. Este comportamiento apunta a la presencia de un acelerador de partículas cercano al centro galáctico. Entre los posibles responsables se encuentran Sagitario A*, las nebulosas de viento de púlsar o los restos de antiguas supernovas, todos ellos capaces de generar campos energéticos de gran intensidad.

Las evidencias obtenidas refuerzan la hipótesis de que el centro de la Vía Láctea alberga procesos físicos de enorme potencia. La posible existencia de un acelerador de partículas no solo ayuda a explicar el origen de los rayos cósmicos, sino que también subraya la importancia de continuar explorando el centro galáctico para comprender la estructura, evolución y dinámica energética de nuestra galaxia.
Referencia:
- A GeV-TeV particle component and the barrier of cosmic-ray sea in the Central Molecular Zone. Link .
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