La Fiscalía de Milán abrió una investigación que revive uno de los episodios más oscuros de la guerra de Bosnia: las acusaciones de cacerías humanas, donde turistas extranjeros habrían pagado para participar en “safaris de francotiradores” en Sarajevo. Nuevas pruebas y testimonios impulsaron a Italia a revisar un caso ignorado durante décadas.
Acusaciones graves: “cacerías humanas” en Sarajevo

Las denuncias señalan que ciudadanos italianos y otros extranjeros viajaron durante el asedio de Sarajevo, entre 1992 y 1995, para participar en cacerías humanas y disparar contra civiles desde posiciones serbias. Estos viajes habrían funcionado como un macabro “turismo de guerra”, donde personas adineradas pagaban sumas elevadas para matar impunemente en una ciudad sitiada.
La investigación surge de las pruebas presentadas por el periodista y novelista Ezio Gavazzeni, quien documentó testimonios inéditos, entre ellos el de un oficial de inteligencia militar bosnio. Según éste, ya en 1993 se sabía de la presencia de turistas armados apostados en las colinas alrededor de Sarajevo. En 1994, Bosnia informó al servicio secreto militar italiano, Sismi, que algunos de esos turistas viajaban desde Trieste hacia territorio bosnio.
La respuesta del Sismi, según el testigo, fue clara: “Le pusimos fin a esto”. En un plazo de dos o tres meses, los viajes habrían cesado. Sin embargo, nunca hubo una investigación formal en aquel momento, y el caso terminó diluyéndose con el paso de los años.
Gavazzeni decidió retomar el tema tras ver el documental Sarajevo Safari (2022), del esloveno Miran Zupanic, que acusa a ciudadanos de varios países—incluidos Estados Unidos, Rusia e Italia—de participar en estos ataques. El periodista reunió un expediente de 17 páginas que entregó a la Fiscalía italiana, con informes adicionales, incluido uno del exalcalde de Sarajevo, Benjamina Karic.
Tarifas, nacionalidades y un patrón repetido

Según Gavazzeni, los implicados habrían pagado hasta 116.000 dólares por participar en estas “cacerías humanas”. Los precios, de acuerdo con los testimonios, variaban según el tipo de víctima: hombre, mujer o niño. La brutalidad del asedio dejó más de 11.000 fallecidos, y el fuego de francotiradores fue una de las causas principales de esas muertes.
No es la primera vez que surgen denuncias de este tipo. A lo largo de los años se han reportado casos de extranjeros que viajaron a Bosnia para participar en cacerías humanas y disparar contra la población civil. En 1992, por ejemplo, el escritor ruso Eduard Limonov fue grabado disparando hacia Sarajevo con una ametralladora pesada, escena que se volvió emblemática de la indiferencia y la crueldad del conflicto.
Gavazzeni afirma que el número total de turistas involucrados podría superar el centenar. Insiste en que muchos de ellos provenían de países europeos, incluida Italia, y que todos compartían una afición obsesiva por las armas y el deseo de experimentar la guerra como un espectáculo personal.
La investigación actual en Italia

La Fiscalía de Milán, encabezada por el fiscal antiterrorista Alessandro Gobbis, está examinando los documentos, testimonios y nombres que Gavazzeni logró compilar. Según reportes de la prensa italiana, ya identificaron a varios testigos que podrían aportar detalles sobre los viajes, las rutas utilizadas y la identidad de posibles responsables de las cacerías humanas.
El desafío para las autoridades será reconstruir hechos que ocurrieron hace más de treinta años, en medio de un conflicto donde la documentación fue escasa y muchos registros desaparecieron. Además, las investigaciones en Bosnia parecen haberse estancado, lo que deja a la Fiscalía italiana como uno de los pocos organismos activos en la búsqueda de la verdad.
Aun así, los fiscales creen que algunos de los participantes podrían seguir vivos y localizables, lo que abre la puerta a posibles cargos penales o colaboraciones judiciales.
La investigación italiana reabre una herida profunda de la guerra de Bosnia. Si se confirman las acusaciones, revelaría un capítulo extremo de violencia ejercida por civiles extranjeros en un conflicto ya devastador. El trabajo de los fiscales podría, por primera vez, arrojar luz sobre un crimen que permaneció oculto por décadas.
Referencia:
- BBC News/Italia investiga acusaciones de que turistas habrían pagado para disparar a civiles en Sarajevo durante la guerra de Bosnia. Link
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