Una isla perdida resurge desde las profundidades después de 40 millones de años y provoca una disputa legal

Una isla perdida resurge desde las profundidades después de 40 años y provoca una disputa legal

Enterrada bajo el Atlántico Sur durante más de 40 millones de años, una antigua isla tropical ha sido identificada por científicos brasileños y británicos. El hallazgo no sólo reescribe la historia geológica de la región, sino que ha provocado un ambicioso intento de Brasil por reclamar soberanía sobre sus valiosos recursos minerales.

El descubrimiento de una isla tropical sumergida

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Un estudio publicado en Scientific Reports reveló que la Elevación del Río Grande, hasta ahora considerada una meseta volcánica submarina, son en realidad los restos de una isla tropical que estuvo sobre el nivel del mar hace más de 40 millones de años. Investigadores de la Universidad de São Paulo y del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido llegaron a esta conclusión tras expediciones en aguas profundas a bordo del RRS Discovery y el Alpha Crucis.

Durante estas misiones, hallaron bandas de arcilla roja intercaladas entre flujos de lava endurecida. Este tipo de suelo, rico en caolinita, hematita y goethita, solo se forma bajo condiciones tropicales húmedas y tras una prolongada exposición al aire y la lluvia. El Índice Químico de Alteración (CIA) medido fue de 93, un valor que indica meteorización extrema, algo imposible bajo el mar.

El análisis sugiere que la isla se alzó entre 180 y 2000 metros sobre el nivel del mar durante el Eoceno, en un clima global más cálido, cubriéndose de vegetación tropical y suelos fértiles. Las erupciones volcánicas fueron intermitentes, dejando largos periodos de erosión antes de que la masa terrestre quedara sumergida por subsidencia tectónica.

El impulso soberano y el valor mineral

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Más allá de la fascinación científica, el hallazgo tiene un componente estratégico clave: la Elevación del Río Grande podría albergar vastos depósitos de litio, telurio, níquel y cobalto, minerales esenciales para la fabricación de baterías y tecnologías de energía verde.

Brasil ha solicitado formalmente a la ONU una extensión de su plataforma continental para incorporar esta región, lo que le otorgaría derechos exclusivos de explotación. Sin embargo, la zona está fuera de su Zona Económica Exclusiva (ZEE) y bajo la autoridad de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA).

Para avanzar en su reclamación, Brasil debe demostrar que la meseta es una extensión natural de su plataforma y que cualquier explotación será ambientalmente sostenible. Esto implica estudios exhaustivos de impacto ambiental, algo crucial ya que los ecosistemas de aguas profundas son poco conocidos y extremadamente sensibles.

Ciencia, derecho y la carrera por el futuro energético

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El interés por la Elevación del Río Grande se da en un contexto global donde la minería submarina está ganando terreno como fuente de minerales críticos para la transición energética. Si Brasil logra su reclamación, podría posicionarse como uno de los principales proveedores de litio del planeta, controlando un recurso clave para la industria de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía.

Sin embargo, científicos advierten que una explotación apresurada podría alterar irreversiblemente hábitats únicos formados durante millones de años. La geología de la zona, que preserva tanto flujos de lava como suelos antiguos, es un registro invaluable de la historia climática y tectónica de la Tierra, comparable solo con formaciones como las Traps del Decán en India o el Grupo Basáltico del Río Columbia en Estados Unidos.

El caso plantea un dilema creciente: cómo equilibrar la demanda global de minerales estratégicos con la preservación de ecosistemas marinos y patrimonio geológico. La decisión sobre la soberanía y el futuro de la Elevación del Río Grande podría sentar un precedente para la gobernanza de los fondos oceánicos en el siglo XXI.

El resurgir científico y político de la Elevación del Río Grande muestra cómo un hallazgo geológico puede convertirse en un asunto de soberanía y economía global. Entre la promesa de recursos estratégicos y la necesidad de proteger ecosistemas únicos, Brasil y el mundo enfrentan un desafío que definirá el futuro de la minería submarina.

Referencia:

  • Scientific Reports/Red clays indicate sub-aerial exposure of the Rio Grande Rise during the Eocene volcanic episode. Link

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Erick Sumoza

Soy un escritor de ciencia y tecnología que navega entre datos y descubrimientos, siempre en busca de la verdad oculta en el universo.

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