Un equipo de la Universidad de Zhejiang ha presentado un avance que promete cambiar la vida de millones de personas con diabetes: la administración de insulina sin agujas. Gracias al innovador polímero OP, la insulina puede atravesar la piel y llegar al torrente sanguíneo con la misma eficacia que una inyección, sin dolor ni complicaciones, ofreciendo una alternativa segura y cómoda al tratamiento tradicional. Este hallazgo se encuentra publicado en Nature.

Un nuevo camino para la insulina: cómo actúa el polímero OP
La piel ha sido históricamente un obstáculo para la absorción de moléculas grandes como la insulina. Su capa más externa, el estrato córneo, actúa como una barrera natural que impide el paso de sustancias complejas. Sin embargo, el polímero OP ha demostrado superar este desafío. Originalmente desarrollado para terapias contra el cáncer, OP mostró una sorprendente capacidad para moverse a través de tejidos, lo que llevó a su exploración en la piel humana.
El secreto del OP radica en su interacción con el gradiente de pH de la piel. En la superficie, adquiere una carga positiva que se une temporalmente a los ácidos grasos, permitiendo su acumulación. Al descender a capas más profundas, se vuelve hidrofílico, desplazándose entre las células sin comprometer la integridad cutánea. Esta adaptabilidad permite transportar moléculas grandes como la insulina, conservando su estabilidad y eficacia, y marcando un avance significativo en la administración de medicamentos biológicos de manera no invasiva.
Resultados prometedores: eficacia comprobada sin irritación ni riesgos
Los ensayos con OP unido a insulina, llamado OP-I, han mostrado resultados destacados. En ratones diabéticos, una sola aplicación cutánea normalizó los niveles de glucosa en menos de una hora, manteniendo el efecto por más de 12 horas y reduciendo el riesgo de hipoglucemias, común en las inyecciones tradicionales.
Pruebas en minicerdos, cuya piel se asemeja a la humana, confirmaron su seguridad y eficacia: dosis moderadas estabilizaron el azúcar en sangre sin irritación ni daños visibles. Esto sugiere que parches o cremas con OP-I podrían ofrecer un control glucémico eficiente, prolongado y completamente indoloro, mejorando significativamente la experiencia diaria de pacientes que dependen de múltiples inyecciones.

Una plataforma con potencial más allá de la diabetes
El alcance de OP va mucho más allá de la insulina. Este polímero puede transportar otros medicamentos biológicos, incluyendo fármacos GLP-1 como liraglutida y semaglutida, proteínas terapéuticas, anticuerpos monoclonales y siRNA. Esto abre la puerta a tratamientos transdérmicos para enfermedades crónicas que hoy requieren inyecciones frecuentes, como artritis reumatoide y ciertas patologías autoinmunes.
La tecnología ya cuenta con licencia industrial y avanza hacia ensayos clínicos, un paso clave para su implementación en humanos. De resultar exitosa, esta innovación podría transformar la administración de medicamentos biológicos: terapias más accesibles, cómodas y libres de las barreras físicas y emocionales que representan las agujas.

La insulina transdérmica mediante el polímero OP representa un avance con potencial real para mejorar la calidad de vida de millones de pacientes. Su eficacia, seguridad y comodidad combinadas abren la posibilidad de una nueva era en el tratamiento de la diabetes y otras enfermedades crónicas, reemplazando la dependencia de las inyecciones y revolucionando la medicina moderna.
Referencia:
- A skin-permeable polymer for non-invasive transdermal insulin delivery. Link

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