El volcán más activo del continente europeo volvió a rugir. El Monte Etna, en la isla italiana de Sicilia, registró una violenta erupción que lanzó una enorme nube de ceniza al cielo, captada en directo por cámaras web y redes sociales. Aunque no se reportaron daños personales, el espectáculo natural forzó alertas aéreas y reavivó la atención científica.

Una erupción explosiva en la cima de Europa
Durante la mañana del lunes, el Monte Etna ofreció un espectáculo tan temible como fascinante. Una columna de ceniza de más de 6.500 metros de altura (unos 21.300 pies) emergió de su cráter sureste, formando una nube en forma de hongo que motivó la activación de la alerta roja para la aviación en el este de Sicilia. Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), la nube se desplazó hacia el oeste-suroeste, sin afectar el aeropuerto de Catania, ubicado al sur del volcán.
A pesar del dramatismo de las imágenes, captadas por webcams como las de Weather Sicily y viralizadas de inmediato, no hubo víctimas ni daños materiales relevantes. Las autoridades suspendieron temporalmente el acceso turístico al volcán, uno de los destinos más visitados de la región. También se cree que una porción significativa del cráter se habría colapsado durante la erupción, según reportes de la agencia ANSA. El fenómeno se calmó con el paso de las horas, y las emisiones de ceniza comenzaron a disminuir ese mismo día.
El Etna: un gigante en constante transformación
No es la primera vez que el Etna roba miradas. Con una historia eruptiva que se remonta al menos al 1500 a.C., este estratovolcán ha sido testigo de miles de eventos volcánicos. A diferencia de los volcanes en escudo como el Mauna Loa en Hawái, el Etna tiene una forma cónica y empinada, característica de los estratovolcanes, donde las erupciones pueden ser explosivas, aunque de alcance limitado.
La mayoría de sus erupciones son de tipo estromboliano: explosiones pequeñas pero frecuentes, con emisiones de gas, ceniza y lava que rara vez representan un peligro para áreas urbanas. Gracias a la viscosidad y el ritmo lento de los flujos de lava, muchas veces las autoridades lograron redirigirlos cuando se acercaban a zonas habitadas. A lo largo de los años, este volcán ha ofrecido espectáculos naturales tan intensos como el de 2011, o aquel que precedió un terremoto en 2018.

Etna no solo es un ícono geológico, sino también cultural, moldeando la identidad siciliana y sirviendo como campo de estudio para vulcanólogos de todo el mundo. La erupción reciente reafirma su carácter impredecible y su relevancia científica continua.
El Monte Etna es un recordatorio vivo de que la Tierra sigue en movimiento. Su reciente erupción no causó víctimas, pero sí asombró por su intensidad y belleza. Mientras las autoridades italianas monitorean su actividad, la comunidad científica se mantiene atenta. El Etna no solo es un volcán: es una ventana al corazón geológico de nuestro planeta.
Referencia:
- Mount Etna erupts, shooting a massive ash cloud into the sky and raising alerts. Link.
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