Estudios realizados recientemente afirman que el ser bilingüe no solo mejora el sistema cognitivo del cerebro, sino que también ayuda a retrasar el proceso de la demencia y el alzheimer. Análisis innovadores controlaron la inteligencia infantil para calcular cómo aprender un segundo idioma ayuda a las funciones cognitivas en adultos mayores, incluso cuando se aprende a cierta edad.
Análisis de la cohorte de Lothian: método y participantes

En 853 personas que nacieron en 1936 se realizaron pruebas, fueron evaluados por primera vez a los 11 años y volvieron a ser evaluados nuevamente entre los 70 y 74 años, en Edimburgo. Esta cohorte homogénea permitió tener un control sobre los factores externos como el origen étnico.
Los integrantes de los exámenes respondieron un test sobre su bilingüismo. A qué edad lograron aprenderlos, cuántos idiomas conocían y con qué frecuencia los usaban en su vida cotidiana, lectura y medios. Además, se aplicaron gran variedad pruebas cognitivas para deducir qué tan fluida resultaba la inteligencia y la memoria, la velocidad de procesamiento, vocabulario y fluidez verbal.
Los resultados se ajustaron según la inteligencia infantil demostrando que las personas que son bilingües obtienen mejores resultados, presentan mejor inteligencia general y mejor lectura, incluso más que las personas que manejan un solo idioma. Esto muestra progresos muy buenos del bilingüismo en la cognición adulta, sin importar que el segundo idioma lo aprendieran a una edad adulta.
Momento de aprendizaje y el número de idiomas

Los beneficios cognitivos variaron según la edad de adquisición del segundo idioma. La adquisición temprana mostró mayor impacto en individuos con coeficiente intelectual infantil alto, mejorando especialmente en memoria y vocabulario. Por su parte, quienes aprendieron tarde recibieron beneficios notables en velocidad de procesamiento y razonamiento, más evidentes en personas con menor inteligencia inicial.
Además, saber tres o más idiomas generó efectos más potentes en inteligencia general y fluidez verbal comparado con solo dos. Aunque no se observaron grandes diferencias entre bilingües activos y pasivos, incluso quienes usan poco su segundo idioma obtienen beneficios duraderos.
Relevancia, limitaciones y aplicaciones futuras

Los procesos del bilingüismo son parecidos a otros factores que que reforman la cognición, así como la genética y la condición física. Por lo tanto, estimular el aprendizaje de otros idiomas podría tener una buena salud cerebral a nivel poblacional.
Entre las limitaciones destaca que el bilingüismo se midió mediante autoinforme y pocos participantes adquirieron su segunda lengua muy temprano, lo que limita el análisis de la adquisición simultánea pero enfoca la importancia del aprendizaje tardío, común en adultos.
Estos estudios nos muestran evidencias sólidas para considerar el bilingüismo para una ayuda o una herramienta eficiente para mantener y mejorar las capacidades cognitivas y retrasar el deterioro del cerebro asociado a la mayoría de la edad
El bilingüismo ayudan a tu cognición cerebral, en la edad adulta está demostrado que prender un segundo idioma favorece a evitar el proceso degenerativo cerebral, el alzheimer y la demencia, lo que recalca lo importante de promover el aprendizaje de distintas lenguas a lo largo de la vida
referencia:
- Does Bilingualism Influence Cognitive Aging?. Link
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